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19/01/2014 14:00 hs

Cristina cumple un mes sin aparecer y fija un nuevo modo de gestión

Argentina - 19/01/2014 14:00 hs
Participó por última vez en la entrega del diploma al jefe del Ejército, y después sólo se la vio entrando y saliendo de la Casa Rosada; los analistas hablan de un estilo diferente de gobernar y minimizan el efecto del mutismo presidencial
La retórica de la presidenta Cristina Kirchner fue durante seis años la piedra angular del relato oficial. Utilizó el atril y la cadena nacional como plataforma comunicacional para controlar el mensaje y, sobre todo, quedar en el centro de la escena. Su presencia fue casi diaria hasta que la salud la obligó a frenar.

Lo que en un primer momento fue una imposición médica mutó en estrategia política. Hoy se cumple un mes desde la última aparición en un acto público; en medio de una gran polémica, la Presidenta le entregó el diploma de teniente general al jefe del Ejército, César Milani, en Casa Rosada.

Ese día se dejó ver, pero no habló. Para escuchar su voz hay que retroceder aún más. Su último discurso fue el 10 de diciembre en la celebración por los 30 años de democracia. Allí Cristina Kirchner dio un duro mensaje contra las fuerzas de seguridad que tenían en vilo al país con su reclamo salarial. Después de esa intervención llegó el silencio. Así, la Presidenta salió del centro y abrió el juego a sus funcionarios, sobre todo al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y al ministro de Economía, Axel Kicillof, quienes asumieron el 20 de noviembre.

"Lo que empezó como una estrategia se volvió una trampa, y les resulta difícil salir de ella porque las alternativas son también costosas, y puede ser que ya no sirvan para reparar el daño", señaló el sociólogo Marcos Novaro. Según el académico, "en principio Cristina Kirchner apostó a un verano tranquilo, con disimulado ajuste, que en todo caso se cargaría a otros, y lo que le permitiría retomar paulatinamente protagonismo con chances de recuperar la iniciativa. El poder que cedió a Capitanich siempre fue relativo, pero sí se le concedió un amplio rol como nuevo vocero oficial, con una nueva estrategia de comunicación que si salía bien podría posicionarlo y si salía mal sería su problema".

El 8 de octubre la mandataria superó con éxito la intervención que le practicaron para quitarle el hematoma subdural derecho. La recuperación le demandó 45 días, tras lo cual volvió a mostrarse públicamente en un video que filmó su hija, Florencia. Después de eso sólo participó en cuatro actos (jura de nuevos ministros y el ascenso de Milani); incluso no utiliza la red social Twitter desde el 13 de diciembre.

Se especulaba con que a la vuelta del Sur retomaría su habitual ritmo de exposición y discursos, pero eso no ocurrió. Desde ese día la Presidenta se presenta esporádicamente en la Casa de Gobierno (pasa la mayor parte de su tiempo en la residencia de Olivos y la última semana en el Sanatorio Otamendi, ya que se encuentra internada su madre) donde mantiene reuniones con funcionarios.

Distinta mirada sobre el silencio presidencial aportó Horacio González, director de la Biblioteca Nacional y miembro Carta Abierta. "Vivo la vida política en estado de preocupación, pero no es el caso de la ausencia de voz de la Presidenta, porque siempre pensé que tanto los textos como la oratoria presidencial deben tener una tensión específica, que sólo la otorga la relación compleja entre las expresión oral y el silencio. Ambos actos son portadores de significado, y en un sentido muy especial. Porque la política no es mudez ni locución, es el espacio dramático que hay entre ambas".

Germán Lodola, director de la Maestría en Ciencia Política de la Universidad Di Tella, sostuvo que "la Presidenta continúa siendo la figura central del sistema político y representa el liderazgo indiscutido dentro de la fuerza política más numerosa".

El politólogo, estudioso de temas del federalismo, agregó: "Sus problemas de salud no tuvieron consecuencias sobre la supuesta ingobernabilidad ni sobre la gestión. El Gobierno es tan activo comunicacionalmente como antes. Lo hace a través del jefe de Gabinete. Esta estrategia resguarda a la Presidenta, pero no le quita protagonismo en las decisiones nucleares".

Para Lodola, "es difícil suponer que una mente tan activa como la de Cristina haya abandonado su lugar detonando un vacío de poder. Veo un gobierno que intenta recuperar el pulso de los acontecimientos e instalar un candidato competitivo capaz de cargar con algunas decisiones refractarias al kirchnerismo. No es preocupante esa falta de protagonismo. La conducción sigue en sus manos".

Alejandro Catterberg, director de Poliarquía Consultores, sostuvo que "no se trata de un problema de comunicación, sino de gestión". Para el analista "el problema no es cuánto se habla, sino lo que dicen. Siguen aferrados al relato y eso genera desconfianza. No reconocen los problemas de gestión como el económico y la crisis energética, sumado a la ausencia mediática de la Presidenta genera un fuerte aumento del pesimismo en la sociedad".

Según datos de la consultora publicados por LA NACION hace menos de un mes, Cristina Kirchner comenzó 2013 con una aprobación de más del 50% y terminó el año con un 45% de apoyo. Entre las razones que explican la caída se encuentra la sensación de abandono y ausencia del Estado, que muestra a una Presidenta cada vez más replegada.

"De haber seguido con una comunicación restringida al menos se podrían haber disimulado problemas. La reversión en ese giro comunicacional revela que una vez más el oficialismo asume que el problema es la libertad de expresión y no sus errores de gestión", concluyó Novaro.

OTROS MOMENTOS DIFÍCILES, SIN TANTA AUSENCIA

La muerte de Néstor Kirchner y la operación de tiroides

La muerte de Kirchner

Durante los seis años que lleva gobernando fueron escasas las ausencias de Cristina Kirchner. Ni siquiera el dolor y la angustia por el fallecimiento de su esposo, Néstor Kirchner, provocaron un alejamiento similar al de ahora. Seis días después de la muerte del ex presidente, la mandataria le habló al país en cadena nacional.

Operación de tiroides

El 5 de enero de 2012 le extirparon a Cristina Kirchner la glándula tiroides en el Hospital Austral, de Pilar. El diagnóstico inicial era cáncer, pero días después se informó que no tenía presencia de células cancerígenas (situación conocida como falso positivo). La Presidenta se tomó 20 días de licencia para reaparecer en público

MESES MUY ALTERADOS

Desde que fue operada, la actividad de la Presidenta tuvo muchos altibajos

8 de octubre
Operación con éxito


Después de casi dos horas de operación, Cristina Kirchner superó con éxito la intervención quirúrgica que le practicaron en la Fundación Favaloro para quitarle el hematoma subdural derecho que le había provocado un golpe en la cabeza dos meses antes. Durante la cirugía se le drenó líquido del cráneo.

18 de noviembre
Primera presentación


Después de 45 días de licencia por la operación por el hematoma de cráneo, Cristina Kirchner se presentó en un video informal -de apenas seis minutos 55 segundos- que filmó su hija, Florencia. Se mostró relajada. Sorprendió con una camisa blanca, cortando por primera vez su luto de tres años, y confesó que al enterarse de su problema de salud vivió "momentos difíciles".

20 de noviembre
Primer acto


La presidenta Cristina Kirchner regresó a la Casa Rosada después de 47 días para tomar juramento a los nuevos ministros de su gabinete: Jorge Capitanich, jefe de Gabinete (reemplazó a Juan Manuel Abal Medina); Axel Kicillof, ministro de Economía (Hernán Lorenzino) y Carlos Casamiquela, ministro de Agricultura (Norberto Yahuar). "Hay que seguir profundizando el modelo", dijo la mandataria en un efusivo discurso en el Salón de los Bustos. Después saludó a la militancia que colmó el Patio de las Palmeras para darle la bienvenida.

4 de diciembre
Segunda presentación


Con un acto en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, en un clima festivo, asumieron funciones la nueva ministra de Seguridad, María Cecilia Rodríguez, y el titular de la Sedronar, el sacerdote salesiano Juan Carlos Molina. Mientras la mandataria tomaba juramento, en Córdoba comenzaban los saqueos.

10 de diciembre
Celebración y baile


La jefa del Estado fue la protagonista de la celebración que se realizó por los 30 años de democracia en el Museo del Bicentenario. Tras un encendido discurso contra las fuerzas de seguridad que habían tenido en vilo al país, se entregó a los festejos y bailó en un escenario poblado de figuras del espectáculo, entre las que se destacaron Moria Casán y su hija, Sofía Gala.

13 de diciembre
Twitter y viaje


Cristina Kirchner recibió la autorización médica para viajar a El Calafate. Fue ese día también la última vez que utilizó Twitter. "Tango 01. Rumbo al sur. No lo puedo creer. Santa Cruz otra vez. La tripulación estaba esperando junto a la escalerilla del avión.", fue el primero de 21 tuits en los que habló de un encuentro con la Iglesia, los saqueos y la Justicia. "No sea cosa que pase lo que ocurrió con el secretario de Seguridad Berni, procesado por detener a un grupo de manifestantes q cortaban rutas (SIC)", dijo el mensaje de la Presidenta a sus 2.525.027 seguidores.

19 de diciembre
Con Milani


Tras seis días de descanso en su "lugar en el mundo", la Presidenta volvió a la ciudad de Buenos Aires, para participar en la Casa Rosada del acto de entrega del diploma de teniente general al jefe del Ejército César Milani -investigado en causas por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura militar-. Se trató de un acto breve y protocolar, en el que Cristina Kirchner no habló.

26 de diciembre
El no a Kunkel

Esta vez no puso el cuerpo, pero sus palabras cortaron el sueño de continuidad del ultrakirchnerista Carlos Kunkel. A través de la agencia de noticias Télam, Cristina Kirchner descartó una eventual candidatura para 2015. "Lo que sucede es que Carlos [Kunkel] me quiere mucho", afirmó.

7 de enero
Retorno a la Rosada


Después de 15 días de hermetismo absoluto en el Sur, la mandataria regresó a Buenos Aires. Pasó allí la Navidad y el Año Nuevo, entre su casa de Río Gallegos y El Calafate. No se dejó ver desde entonces hasta su vuelta. Desde ese día, la jefa del Estado se presenta esporádicamente en la Casa de Gobierno -pasa la mayor parte de su tiempo en la residencia de Olivos- donde mantiene reuniones con funcionarios, pero hasta el momento no hizo declaraciones públicas ni participó de actos. Sólo se la pudo ver esta semana cuando salió a visitar a su madre internada.

Fuente:lanación.com

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