El médico emergentólogo Carlos Pecas Soriano diferenció la muerte digna de la eutanasia y mostró su desacuerdo con el Papa: "¿qué derecho tenemos nosotros de pasar sobre la moralidad del que está sufriendo?", dijo.
El médico emergentólogo Carlos Pecas Soriano contestó las críticas del Papa León XIV. Diferenció la muerte digna de la práctica eutanásica y recordó el caso del cordobés Alfonso Oliva para impulsar el debate legislativo. "Si el paciente lo dijo o los mismos familiares lo pidieron, se hace para frenar la agonía del paciente".
El profesional explicó que la muerte digna rige en Argentina desde 2012 y consiste en retirar el soporte vital de un paciente. Por el contrario, definió a la eutanasia como "la provocación intencional de la muerte a pedido solamente del paciente, cuando ya no hay nada para hacer". Todo esto, según explicó, es verificado por un equipo de especialistas, en donde se verifica que no haya un proceso de depresión mediante u otro factor. En Colombia, por ejemplo, según dijo, cada 10 pedidos de eutanasia se realizan 3.
El especialista disertó recientemente en Río Cuarto sobre su libro que aborda la muerte con dignidad. Durante su exposición, analizó los dichos del pontífice y marcó las diferencias médicas y legales de estas prácticas. Lleva más de 55 presentaciones a nivel intrenacional.
El Papa León XIV rechazó de forma contundente la eutanasia durante su visita al santuario de Lourdes. El pontífice afirmó que surge de una "falsa compasión" y sostuvo que lo legal no resulta necesariamente moral ante el debate francés.
Ante estas declaraciones, Soriano expresó su disidencia y aseguró que las costumbres sociales definen las normativas. "Creo que la moralidad siempre está por delante de la legalidad", afirmó el médico cordobés para refutar al líder religioso. "¿qué derecho tenemos nosotros de pasar sobre la moralidad del que está sufriendo? y esto no tiene que ver con suicidios. No se pueden sancionar leyes que no estén de acuerdo a la moral de determinado pueblo".
Esta última práctica se solicita cuando los cuidados paliativos ya resultan imposibles de realizar con efecto positivo. El emergentólogo destacó que existen situaciones irreversibles donde el dolor físico genera un sufrimiento considerado peor que la propia muerte y mencionó el caso de Noelia castillo.
El caso Alfonso Oliva
El primer proyecto de ley sobre eutanasia surgió en Córdoba a raíz del padecimiento de Alfonso Oliva, de 36 años. El joven padecía esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad neurodegenerativa que paralizó paulatinamente todos los músculos de su organismo.
Oliva vivía postrado y solo podía mover sus pestañas para comunicarse mediante una computadora. Ante la consulta periodística sobre qué extrañaba de la vida, el paciente respondió: "Voy a ser franco. Hacer el amor, jugar al fútbol y comer".
Soriano remarcó que mantener a una persona en esa pesadilla diaria representa un acto inhumano y defendió el derecho a elegir. "Creo que no hay mayor inhumanidad que una muerte indigna", concluyó el referente médico sobre el final de la vida.