La cordobesa convirtió el 1-0 ante Brasil en la final y le dio a la Selección Argentina de fútbol para ciegas el primer título de la Copa América. Detrás de ese gol hay años de deporte de alto rendimiento, cambios de disciplina y una historia que comenzó casi por casualidad.
Las Murciélagas hicieron historia. La Selección Argentina de fútbol para ciegas se consagró campeona de América tras vencer 1-0 a Brasil en la final en San Pablo. El único gol del partido fue de la cordobesa Gracia Sosa Barreneche, que convirtió el tanto que terminó definiendo el primer título continental de la historia de la disciplina.
“Era meter gol cuando pueda y después fijarte qué hacer para defender”, contó Sosa al recordar el encuentro. El estado de la cancha incluso obligó a las jugadoras a modificar sobre la marcha la manera de conducir la pelota.
“Yo suelo llevar la pelota rápida y ahí tenía que hacerla lenta”, explicó. El suelo hacía que la pelota se trabara y obligaba a improvisar. En ese contexto apareció el gol de Sosa, una jugada que terminó cambiando la historia de la final y dándole a Argentina el título.
El campeonato también significó mucho más que una copa. Las Murciélagas consiguieron la clasificación al próximo Mundial y sumaron un nuevo logro a una selección que ya es bicampeona del mundo. “Nos preparamos muchísimo para este momento”, señaló Sosa, quien recordó que antes del torneo el objetivo era simplemente “entrar al podio”.
Una historia que empezó lejos del fútbol
Para Gracia, llegar a ese momento fue el resultado de un largo recorrido deportivo. Desde chica practicó deporte de alto rendimiento y llegó a integrar selecciones nacionales de atletismo y remo. En atletismo fue velocista y alcanzó competencias internacionales, pero el fútbol siempre estuvo presente de alguna manera.
Cuando se formó el primer equipo femenino de fútbol para ciegas en Córdoba, Sosa recibió una invitación para sumarse. En ese momento, sin embargo, estaba enfocada en el atletismo y no quería asumir un compromiso que no pudiera sostener.
Años después, el entrenador la volvió a convocar. Sosa siguió cambiando de disciplina y pasó por el remo hasta que, en 2016, fue ella quien tomó la iniciativa y le escribió para pedirle una prueba. Ese día comenzó definitivamente su historia con el fútbol para ciegas.
“Yo pensando que el equipo era un equipo más”, recordó entre risas. Lo que comenzó como una prueba terminó convirtiéndose en una nueva etapa de su carrera deportiva y, años después, en un gol que quedará marcado en la historia de Las Murciélagas.
Hoy Sosa integra una selección que continúa creciendo. Las jugadoras, además de representar al país, forman parte de distintos equipos de la liga nacional. La próxima fecha está prevista para el 26 de septiembre en Buenos Aires, donde continuará el camino hacia las semifinales y la final.
Después de años de entrenamientos, cambios de deporte y decisiones que la llevaron de una disciplina a otra, Gracia Sosa terminó encontrando en el fútbol aquel lugar que siempre había estado cerca. Esta vez, con una pelota que sonaba entre sus pies y un arco brasileño delante, fue ella quien escribió una de las páginas más importantes de Las Murciélagas.