Juan Carrillo, dueño de un kiosco ubicado en Perón y Maipú, relató cómo encontró el lugar después del impacto que terminó con la vida de Bruno Brondo. También advirtió sobre la velocidad y las infracciones que se registran habitualmente en esa intersección.
En el marco del juicio por la muerte de Bruno Brondo, Juan Carrillo, kiosquero de la zona de Perón y Maipú, recordó el fuerte impacto ocurrido en esa esquina y describió las condiciones de tránsito que, según sostuvo, hacen de ese sector uno de los puntos más peligrosos de la ciudad.
Carrillo contó que aquella mañana se encontraba repartiendo el diario y, alrededor de las 6:30, intentó llegar hasta su kiosco. Sin embargo, encontró las calles cortadas por la presencia de policías, ambulancias y bomberos. “Un accidente en la puerta de mi kiosco”, pensó en ese momento, antes de acercarse caminando para observar lo ocurrido.
Al llegar, vio que uno de los automóviles había quedado prácticamente contra su negocio. “La cola del auto casi tocaba el kiosco”, relató. El vehículo quedó frenado por el cordón, mientras que la camioneta que lo había embestido terminó detenida contra un poste de luz, cerca de la esquina.
El kiosquero explicó que en ese punto confluyen tres arterias de tránsito intenso: Maipú y los dos sentidos de circulación de Presidente Perón. Además, señaló que durante la madrugada los semáforos funcionan de manera intermitente. “Tipo 11 de la noche se corta el semáforo y vuelve a activarse a las 6 de la mañana”, explicó.
Durante ese período, según Carrillo, la luz amarilla debería llevar a los conductores a reducir la velocidad por tratarse de una intersección peligrosa. Sin embargo, aseguró que los problemas no se limitan al horario en que los semáforos funcionan de manera intermitente. “Con semáforo o sin semáforo” se producen infracciones, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que automovilistas, motociclistas y camioneros pasan los semáforos en rojo y no respetan las señales de tránsito. “Es tierra de nadie”, resumió. Incluso consideró que si se realizaran controles de tránsito de manera permanente en ese lugar, “la municipalidad se pondría millonaria” por la cantidad de infracciones.
Respecto del choque que terminó con la vida de Brondo, Carrillo también se refirió a los videos que comenzaron a circular entre los vecinos. Según observó, los vehículos que circulaban por Presidente Perón lo hacían a baja velocidad. Primero pasó un automóvil y luego un segundo vehículo.
Fue este último el que terminó siendo embestido por la camioneta. Carrillo señaló que, de acuerdo con lo que pudo observar, los automóviles “venían despacio”, mientras que la camioneta habría circulado a una velocidad muy superior. Según lo que había escuchado, habría superado los 80 kilómetros por hora.
El testimonio del kiosquero se suma a las declaraciones que se conocen durante el juicio por la muerte de Bruno Brondo y vuelve a poner el foco en las condiciones de seguridad vial de una intersección que, según los vecinos y comerciantes de la zona, presenta situaciones de riesgo de manera habitual.