La Universidad Nacional de Río Cuarto volvió a abrir sus puertas para recibir a estudiantes secundarios que se encuentran frente a una de las primeras grandes decisiones de su vida: qué estudiar y cómo construir su futuro.
Las Jornadas Universitarias de Puertas Abiertas (JUPA) tienen más de 30 años de trayectoria y convocan cada año a jóvenes de Río Cuarto, la región y otras provincias. La propuesta busca que los futuros ingresantes conozcan las carreras, sus perfiles profesionales, los campos laborales y también la vida cotidiana dentro de la universidad.
Para la rectora de la UNRC, Marisa Rovera, la presencia de los estudiantes representa una señal de esperanza en un contexto complejo para la educación pública. “La universidad cobra vida, cobra esperanza”, sostuvo Rovera, quien destacó el valor de que los jóvenes continúen pensando en su futuro y en la posibilidad de construir un proyecto de vida a partir de la educación.
Para muchos de los estudiantes que recorrieron la universidad, la visita significó un primer acercamiento al mundo universitario. Algunos ya tienen definida la carrera que quieren seguir, mientras que otros todavía se encuentran en pleno proceso de elección.
Un grupo de estudiantes del colegio PROA de Biotecnología contó que algunos ya tienen decidido estudiar Psicopedagogía, mientras que otros jóvenes se inclinan por áreas como ingeniería, biotecnología o ciencias de la salud.
“Me gustaría ejercer mi carrera, poder trabajar y hacer lo que me gusta”, contó una de las estudiantes al ser consultada por sus expectativas. Uno de ellos incluso reconoció que está pensando en estudiar Abogacía, una opción diferente a la orientación técnica que realizó durante la secundaria.
Rovera también se refirió al futuro de la oferta académica de la UNRC y a la necesidad de revisar permanentemente las carreras.
La rectora sostuvo que esa transformación no debe plantearse solamente como una competencia frente al crecimiento de la oferta privada, sino como una necesidad propia de la universidad pública. “La universidad pública tiene que estar en permanente revisión de sus proyectos académicos”, afirmó.
La situación presupuestaria también aparece como uno de los desafíos de cara al próximo año. Rovera reconoció que el escenario para 2027 continúa siendo incierto, debido al incumplimiento de la ley de financiamiento universitario.
Aun así, sostuvo que la institución aprobó su presupuesto tomando como referencia esa normativa y las funciones que el sistema universitario público necesita sostener.