Zaldúa destacó la concurrencia federal y la genética expuesta durante la jornada: "Lo que más nos sorprendió es la calidad de los animales que han venido a participar y la cantidad de cabañas, porque han venido cabañas de Buenos Aires, han venido cabañas de Rosario que nos han acompañado".
Hugo Zaldúa
Tras superar el impacto de las restricciones de los años anteriores, la participación se reactivó con el ingreso de más de 250 ejemplares, entre los que se encuentran gallos, gallinas, conejos y pavos reales traídos por expositores de distintas regiones.
En ese sentido, el encargado de la sección de Granja, Hugo Zaldúa, celebró el marco de la exposición señalando: "Estamos volviendo a hacer lo que era la muestra antes de la pandemia".
Zaldúa destacó la concurrencia federal y la genética expuesta durante la jornada: "Lo que más nos sorprendió es la calidad de los animales que han venido a participar y la cantidad de cabañas, porque han venido cabañas de Buenos Aires y de Rosario que nos han acompañado".
Asimismo, remarcó el atractivo histórico que representa esta plaza para los productores: "Esta es una muy buena plaza porque tiene muy buena venta". En lo relativo al esquema comercial, las operaciones de compra directa para los ejemplares sin premiación inician el sábado a partir de las 14:00 horas. Sobre el procedimiento para el público particular, Zaldúa explicó: "Pasan por la ventanilla de la firma martillera con el número de jaula y compran el animal".
Nosotros automáticamente se lo entregamos con los papeles ya del traslado de Senasa, todo completo". En tanto, la subasta de los ejemplares premiados se reservará para la jornada posterior: "El domingo a partir de las 14 empieza el remate, donde por ahí se puede llegar a pagar un poco más los animales".
Finalmente, en materia de bioseguridad y controles dentro del predio, se garantizaron los estándares exigidos para el sector productivo: "Esto está todo revisado por médicos veterinarios que están trabajando con el Senasa, con una sanidad 100%". Respecto a la circulación del público, detalló que "el galpón está todo dividido con sectores donde la gente camina por un solo circuito por el tema de la sanidad de aves".
En cuanto a la admisión, confirmó que el proceso se desarrolló sin sobresaltos: "Tres animales nomás que rechazaron, pero no por problemas sanitarios, sino por unos callos en patas de los conejos, que es normal. Lo demás, todo con perfecta sanidad y con todos los papeles de los sangrados aviares".