Una joven de 29 años fue abordada por dos sujetos armados durante la mañana del jueves, quienes le sustrajeron su motocicleta tras dejar a su hijo en un jardín de barrio Alberdi. Al resistirse del robo, uno de los asaltantes la golpeó en la cabeza con un arma de fuego, le gatilló, pero el disparo no salió.
Una mujer de 29 años resultó víctima de un robo a mano armada durante el jueves por la mañana en la intersección de calles Presidente Perón y Juan Díaz de Solís, en barrio Alberdi de la ciudad de Río Cuarto. El hecho se registró poco antes de las 8:20, instantes después de que la damnificada dejara a su hijo menor de edad en la Sala Cuna “Arco Iris”. Los agresores sustrajeron el rodado y, de acuerdo a la información de la Policía, la denuncia correspondiente ya fue radicada y el vehículo mantiene pedido de secuestro activo.
En diálogo con el programa “La Vuelta del Perro”, la víctima, Romina Tapia, explicó que fue interceptada por dos hombres con el rostro cubierto, a quienes estimó de entre 22 y 24 años, que se trasladaban en una motocicleta Honda Wave de color negro. Los sujetos la amenazaron con un arma de fuego identificada por ella como una pistola calibre 9 milímetros. Tras empujarla, hacerla caer y exigirle la entrega de la moto, los asaltantes intentaron llevarse también su teléfono celular.
Tapia relató que decidió forcejear para resguardar los archivos personales de sus hijos almacenados en el dispositivo. Durante la resistencia, recibió un golpe en la cabeza con la culata del arma. Al intentar resguardarse en una vivienda vecina para pedir auxilio, uno de los delincuentes accionó la pistola en su contra. "Me gatilla porque se escucha el ruido, pero la bala no salió", detalló en la entrevista.
Finalmente, los individuos huyeron a bordo de la motocicleta sustraída, una Motomel Blitz 110 de color negro. En la guantera del rodado se encontraba la cartera de la víctima con documentación personal propia y de sus hijos, licencias de conducir y tarjetas de débito. Una joven que circulaba por el sector presenció el hecho, alertó a los vecinos tocando bocina y posteriormente acompañó a la damnificada a la comisaría.
El caso es investigado por la Fiscalía de turno, que se encuentra recolectando los registros de las cámaras de seguridad privadas instaladas en la zona.