Lorena Borgogno: “Estamos viviendo la vida del marroquí”
- 13/08/2026 12:17 hs
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Desde Chefchaouen, la ciudad azul del norte de Marruecos, Lorena Borgoño compartió en “Un viaje, un café” las primeras experiencias de un recorrido marcado por la cultura, los paisajes y la hospitalidad. La travesía continuará hacia el desierto, con noches en jaimas y paseos en dromedario.
Lorena Borgogno
“Estamos acá, en Marruecos, en la ciudad de Chefchaouen, ciudad azul”, contó Lorena Borgoño durante una nueva edición de “Un viaje, un café”, en comunicación directa desde las calles de esta pintoresca ciudad del norte del país.
Acompañada por su guía, Nacem, Lorena recorrió la Medina de Chefchaouen, caracterizada por sus calles y construcciones completamente azules. “Estamos viviendo la vida del marroquí, estamos alojados en la Medina”, explicó, al describir una experiencia que busca acercar a los viajeros a las costumbres y la vida cotidiana del lugar.
El propio guía destacó la historia de la ciudad, fundada en 1471 y vinculada a las montañas del Rif. También explicó la fuerte presencia de la cultura bereber (hombres libres) en Marruecos y las distintas influencias que atravesaron la región.
Durante el recorrido, Lorena también dialogó con una mujer de raíces andaluzas que vive en Chefchaouen. “Un poco es transportarte en el tiempo. Si cambiás el chip, los olores en los mercados de las especias, los colores... la gente es muy familiar. Te dejan entrar, te tomás un té”, relató.
La hospitalidad aparece como uno de los aspectos más destacados del viaje. “Se siente muy cerca, verás lo amigable que es la gente y cómo se acerca a poder dialogar con nosotros”, señaló Lorena.
Pero la aventura recién comienza. El próximo destino será el desierto marroquí, donde el grupo tendrá la posibilidad de dormir en jaimas, pasear en dromedario y conocer nuevas expresiones de la cultura local.
“Siempre hacemos estas salidas que son llenas de experiencias únicas, distintas”, expresó Lorena al agradecer a los pasajeros que confían en sus propuestas. Y resumió el espíritu de esta travesía: “La gente está encantada de poder vivenciar este Marruecos diferente”.
Así, entre una ciudad azul, mercados, historias, aromas y el camino hacia el desierto, “Un viaje, un café” vuelve a demostrar que viajar también es encontrarse con otras culturas y dejarse sorprender por ellas.