Leyla Frangíe se presentó junto a su hija del corazón Andrea para contar una historia de vinculación muy potente. Un destino marcado por el amor. MIRÁ EL STREAMING.
La historia cuenta que Leyla escuchó por radio Río Cuarto, en el programa de Mercedes, en febrero del 2025, sobre el pedido de adopción para una menor de 14 años.
Desde ese momento comenzó a contactarse con la conductora para contarle que iba a asumir el compromiso de postularse para la adopción de Andrea.
En principio creyó que la posibilidad era lejana, teniendo en cuenta que es una mujer soltera, y quizás la prioridad era para parejas.
Sin embargo, el camino estaba marcado, el destino las quería juntas, aunque ellas no lo sabían, obviamente.
Y un día llegó el llamado tan esperado, tenía que comenzar una entrevista con Niñez Adolescencia y Familia en Córdoba para dar con la niña.
La sorpresa fue que en realidad Andrea tenía 16 años. "Yo me había armado una historia para festejarle los 15 años, buscarle colegio pero en verdad ya tenía 16, pero eso no fue impedimento de nada y continuamos hacia adelante. Comenzaron las inspecciones y estudios socioambientales en mi casa y entorno de Río Cuarto", reseñó Leyla.
Reconoció que cada paso del proceso se lo contaba por mensajes privados en redes a Mercedes.
Leyla soportó escuchar: "Andrea ya tuvo madre y quizás no te llame Mamá" pero sin embargo no retrocedió, al contrario, fue mucho más fuerte,
Hasta que hace un año, en junio de 2025, se conocieron en un encuentro en La Ciudad de Los Niños de Río Cuarto, promovido por las asistentes sociales y la Justicia.
"Cuando conocí a Leyla lo primero que le pregunté es si quería que la llame Mamá", reconoció Andrea, tal expresión ya fue de impacto emocional muy fuerte, desde el propio arranque de esta historia.
"Siempre estuve muy segura de los desafíos que implica adoptar a una adolescente con un tramo de vida vivido", dijo Leyla.
"Mis hermanos y padres biológicos están al tanto de mi decisión y no tuvieron inconvenientes de aceptar el proceso", afirmó Andrea.
Con todos los desafíos que hay por delante, tanto Mamá como hija caminan por la vida desde hace un año bajo un profundo vínculo de amor y sentimiento por el prójimo.