"Pido por la bendición del carrito con el que trabajo"
- 07/08/2026 11:33 hs
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Cientos de fieles se acercan al Santuario para agradecer y pedir a San Cayetano. La comunidad riocuartense renueva este viernes su fe en el templo del patrono del pan y del trabajo, en una jornada signada por la gratitud, la oración y la devoción familiar.
Desde las primeras horas del día, miles de ciudadanos concurren al Santuario San Cayetano. En su día, los testimonios reflejan una profunda fe radicada en el agradecimiento por la salud, el trabajo y la familia.
Un vecino colombiano, residente en la ciudad desde hace 27 años, compartió su testimonio al salir de la misa: “Vengo como todos los años a dar gracias principalmente por el trabajo, la salud, el pan y el techo. En estos tiempos difíciles pedimos por la gente que más lo necesita”. Además, destacó la particular intensidad con la que se vive esta devoción en Argentina: “Acá es muy vivencial y muy lindo”. Lo diferenció con su país natal: "Allá existe, pero no se conoce tanto".
Por su parte, otro asistente de larga trayectoria en la festividad expresó: “Tengo la costumbre de venir todos los siete a dar gracias porque tengo trabajo, mis hijos tienen trabajo y tengo salud”. El fiel manifestó que mantiene esta tradición religiosa desde hace más de dos décadas. "Ya ni me acuerdo cuántos años", dijo entre risas.
Las muestras de fe incluyeron también bendiciones a herramientas de trabajo y pedidos por seres queridos. Un trabajador que recolecta cartones acudió con su bicicleta y carrito para recibir la bendición: “Vengo a agradecer y a pedir para que no me falte el trabajo, el pan de cada día y la salud de mi mamá”. Pidió por la bendición de su transporte "para que no me vuelva a pasar lo mismo". Contó que hace unos años sufrió un accidente, en donde la persona que lo chocó se dio a la fuga. A partir de allí comenzó con las "changas" que lo ayudan a subsistir.
La presencia familiar y la transmisión intergeneracional marcaron la jornada. Una vecina del sector señaló que acude cada 7 de agosto junto a su familia: “Venimos a agradecer por el trabajo, la salud y por estar bien. Mis padres nos transmitieron esta devoción desde pequeños”.
Las celebraciones continúan durante todo el día con misas, bendiciones de objetos religiosos, entrega de agua bendita y la tradicional venta de pastelitos organizados por la comunidad parroquial.