El titular de la Unión Industrial de Córdoba analizó esta mañana la situación del sector. Afirmó que la mejora macroeconómica no llegó a las empresas y reclamó al Gobierno nacional la continuidad de las obras públicas.
La industria cordobesa atraviesa un escenario de incertidumbre. Luis Macario, referente del sector, expresó en DE UNA su preocupación por la brecha entre los indicadores nacionales y la realidad de las fábricas locales, que operan con márgenes mínimos.
Señaló que el sector agroindustrial aumentó su volumen de producción, pero advirtió que la rentabilidad interna cayó frente a los costos operativos.
Macario, representante industrial, expresó que “la industria está pasando un momento difícil, complicado”. Detalló que las estadísticas oficiales mostraron caídas en rubros clave como maquinaria, textiles y autopartes. Hay caída en 14 divisiones industriales, de las 16 existentes.
Contraste entre la macro y la microeconomía
Mientras el Gobierno nacional celebraba la baja del riesgo país y la caída de la inflación, las empresas locales sufrían el impacto en sus balances. El dirigente valoró el equilibrio fiscal que propuso el presidente, pero marcó fuertes diferencias.
En ese sentido, el referente sostuvo que “la macroeconomía parece que se va fortaleciendo, cuando vamos a la parte micro es como que está complicado, eso no llega a las empresas”.
El reclamo por la obra pública y los servicios
La falta de infraestructura fue otro de los ejes del debate. Antes de esta declaración, las fábricas cordobesas ya habían padecido restricciones de gas natural durante los días más fríos del invierno.
Sobre la paralización de proyectos, Macario argumentó que “nosotros creemos que lo que se tiene que eliminar es la corrupción, no la obra pública”. Añadió que el sector privado no tiene previsto asumir las tareas de infraestructura del Estado.
Incertidumbre frente al escenario electoral
Finalmente, el dirigente concluyó que la administración nacional carece de una visión productiva integral. Por ello, la entidad tiene previsto insistir con una agenda de competitividad que contemple menor presión tributaria y financiamiento razonable.