A horas de la final entre Argentina y España, vuelve a tomar relevancia una imagen histórica del Mundial de México 1986. Detrás del Diego y la Copa del Mundo aparece Conrado Storani, dirigente radical nacido en Río Cuarto.
En la previa de un partido que puede quedar grabado para siempre en la memoria de los argentinos, resurge la historia de la icónica foto en el Azteca. Conrado Storani, el dirigente riocuartense que quedó inmortalizado en una de las fotos más emblemáticas del fútbol argentino: la de Diego Maradona besando la Copa del Mundo en México 1986.
Aquel 29 de junio de 1986, Argentina venció 3 a 2 a Alemania en el Estadio Azteca alcanzando su segundo triunfo mundial. Minutos después llegó una de las imágenes más recordadas de la historia del deporte argentino. Maradona besando la Copa del Mundo.
Detrás del capitán aparece Conrado Storani. En ese momento era ministro de Salud y Acción Social de la Nación durante el gobierno de Raúl Alfonsín. Además, Secretario de Deportes.
Según contó su hijo, Conrado Storani (hijo), Alfonsín decidió no viajar a la final. Por ese motivo, Storani fue el representante oficial del Estado argentino en el estadio mexicano.
“Mi padre estaba allí porque debía representar a la Argentina junto a las autoridades presentes”, recordó.
Storani participó de la ceremonia de premiación y estuvo presente durante la entrega de medallas a los campeones. Sin imaginarlo, terminó formando parte de una escena que quedó grabada para siempre en la memoria colectiva.
“Cada vez que pasan esa foto alguien me llama y me dice que vio a mi padre. Quedó inmortalizado porque esa imagen es uno de los grandes íconos de los títulos mundiales de Argentina”, señaló.
En la charla también se refirió a la actual Selección Argentina. “Lo que más me impresiona es la resiliencia que tiene este grupo. La capacidad para levantarse en los momentos difíciles y seguir adelante”, expresó.
Además, mencionó la presencia de otro riocuartense en la estructura de la Selección. Pablo Aimar, integrante del cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni.
Mientras Argentina se prepara para jugar una nueva final del mundo, la imagen de Maradona en el Azteca vuelve a cobrar fuerza. Es una foto que atraviesa generaciones. Una postal histórica que también tiene una pequeña huella riocuartense.