La veterinaria Mar Scarpinello explica por qué los gatos necesitan carne, cómo ocultan sus dolencias y por qué la convivencia con otros de su especie suele resultar conflictiva.
La médica veterinaria Mar Scarpinello visitó los estudios de Ranquel FM para participar del micro radial Patas al Aire, en YA FUE, donde expuso tres aspectos fundamentales y poco conocidos sobre el cuidado de los felinos que habitan en los hogares de Río Cuarto y la región.
1. Carnívoros estrictos: la base de su nutrición
La especialista enfatiza que los felinos poseen una fisiología muy diferente a la de los perros. "Los gatos son carnívoros estrictos", define la profesional, lo que significa que requieren obligatoriamente de proteínas y grasas de origen animal en su dieta diaria para no enfermarse.
Mar Scarpinello advierte que el alimento balanceado comercial está compuesto por un alto porcentaje de carbohidratos, un nutriente que el gato no necesita para vivir. Esta dieta exclusivamente seca y ultraprocesada suele desencadenar patologías frecuentes en la consulta actual como obesidad, diabetes y problemas renales crónicos por deshidratación. Para mejorar la calidad de vida del animal, aconseja complementar el balanceado con huevo o carne cocida, habiendo frisado esta última previamente por al menos tres días para evitar parásitos o bacterias.
2. Maestros del ocultamiento de síntomas
A diferencia de otros animales domésticos, el felino conserva su instinto de cazador solitario y evita mostrarse vulnerable ante el entorno. "Los gatos esconden muy bien cualquier tipo de enfermedad", señala la veterinaria.
Por este motivo, cuando los dueños logran detectar un síntoma visible en el hogar, generalmente el proceso patológico ya lleva un tiempo de desarrollo. La experta recomienda prestar atención a sutiles cambios de conducta, tales como:
Orinar fuera de la caja de arena
Esconderse de forma inusual
Cambios repentinos en sus rutinas de descanso o aislamiento
Vómitos o la pérdida total del apetito, siendo este último un indicador de alarma urgente
3. La preferencia por la soledad
Contrariamente a la creencia popular de incorporar un segundo gato para que el primero "no se sienta solo", Mar Scarpinello aclara que son seres individuales y territoriales. "La mayoría no necesita otro compañero gato", afirma, detallando que la convivencia puede generar cuadros graves de estrés, como cistitis idiopática o conductas de aislamiento.
En caso de decidir sumar un nuevo integrante al hogar, la veterinaria sugiere que ambos animales sean jóvenes para facilitar una adaptación que, de todas formas, suele requerir un proceso largo y controlado