El próximo viernes, el presidente Javier Milei podría visitar el Área de Material Río Cuarto para presenciar el inicio de las operaciones de los aviadores nacionales en los cazas adquiridos a Dinamarca. En paralelo, avanza la dotación de armamento con un millonario contrato para la compra de misiles y bombas guiadas a Estados Unidos.
El viernes de la próxima semana, el presidente Javier Milei podría estar presente en el Área de Material Río Cuarto, con asiento en la localidad de Las Higueras. Tras una rigurosa preparación, comenzará allí una etapa clave para los aviadores de combate de la Fuerza Aérea Argentina: los primeros vuelos en el complejo sistema de armas compuesto por 24 aviones F-16 de origen estadounidense, importados desde Dinamarca.
Cabe recordar que la primera tanda de seis aeronaves arribó el 5 de diciembre del año pasado. Ese día se vivió un espectáculo histórico, acompañado por una multitud que llegó desde distintas regiones del país para presenciar el evento, desafiando temperaturas cercanas a los 40 grados.
De acuerdo con medios especializados en aviación y defensa, en septiembre de este año arribarían otros seis cazas. Este avance forma parte del paulatino proceso de incorporación y puesta a punto del sistema que, de manera provisoria, opera desde Las Higueras, el centro de mantenimiento mayor de la Fuerza Aérea. La base definitiva de estas aeronaves será la VI Brigada Aérea de Tandil, donde hasta el año 2015 operó el desprogramado sistema Mirage.
Actualmente, los aviones supersónicos F-16 mantenidos en Las Higueras representan las piezas de máxima capacidad para el control del espacio aéreo argentino. Esto cobra especial relevancia tras la reciente salida de servicio del sistema A-4AR Fightinghawk, que tenía asiento en la V Brigada Aérea de Villa Reynolds, en la provincia de San Luis.
Armamento para los F-16
En paralelo a la adaptación de los pilotos, avanza la dotación de artillería. Medios especializados como Defensa.com, Zona Militar y Aviaciónonline informaron sobre el equipamiento aire-aire destinado al nuevo escuadrón.
Según datos del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, se contrató la provisión de misiles AIM-120C-8 AMRAAM para la Fuerza Aérea Argentina. El acuerdo, que alcanza los 398.691.358 dólares, forma parte del programa de Ventas Militares al Extranjero (FMS, por sus siglas en inglés).
Este contrato inicial se compone de 36 misiles aire-aire BVR AIM-120C-8, 102 bombas de propósito general MK.82 de 500 libras, 50 bombas guiadas por láser GBU-12 Paveway II y sus correspondientes espoletas, además de una importante cantidad de materiales de primer orden que ya habían sido adelantados en exclusiva por revistas del sector.
De forma lenta pero efectiva, la Fuerza Aérea Argentina está desarrollando su programa de actualización. Este proceso no se limita únicamente a la llegada de los aviones, sino que implica una compleja incorporación de tecnologías, equipos, materiales y conocimientos imprescindibles para operar este nuevo sistema de armas.
A pesar de las múltiples reservas y la fuerte oposición de diversos sectores políticos adversarios, la institución lleva adelante este programa considerado vital para la Defensa nacional. Sus mandos sostienen que este es el camino adecuado para recuperar la capacidad de combate del país, aunque solo el tiempo dirá quién tuvo éxito en la decisión.