En el desierto de Atacama, en el norte de Chile, cada ciertos años ocurre un fenómeno natural extraordinario. Después de recibir unas precipitaciones inusuales, miles de semillas que han estado latentes bajo la árida superficie germinan simultáneamente, transformando el paisaje en un vasto mosaico de colores. Este fenómeno, conocido como desierto florido, cubre extensas áreas con una gran diversidad de especies, entre ellas la llamada pata de guanaco, captada aquí bajo la intensa luz del desierto.
National Geographic