En comunicación directa con el programa "Es un montón" de Radio Río Cuarto, Rinaldo Sassaroli relató cómo palpitan las horas previas al encuentro de Argentina desde el Fan Fest ubicado en el World War Memorial Park, en el centro de Kansas.
Acompañado por su esposa Florencia y sus hijos Sofía, de 13 años, y Bruno, de 9, el riocuartense detalló los contrastes de una ciudad que, a diferencia del nulo ambiente que percibieron en Orlando, está completamente copada por argentinos y respira fútbol en cada rincón.
"Rrecién llegamos, pensé que era algo chiquito y la verdad que es enorme", expresó el padre de familia sobre este evento que congrega a fanáticos de todo el mundo.
Según relató el entrevistado, trasladarse dentro de los Estados Unidos en época mundialista resultó más costoso que el propio vuelo internacional. "Nano" detalló la situación de los aéreos comerciales: "Terminé pagando los vuelos de Orlando a Kansas más caros que los de Argentina a Estados Unidos. Ese vuelo normalmente sale 100 dólares, y por el Mundial te cobraban 500 y pico".
El impacto económico también se reflejó en las barras del predio. "Recién entré y pude llegar a comprar. Le pedí una cerveza y me terminó dando una lata nada que ver a lo que le pedí, y me la cobraron 17 dólares", apuntó sobre los precios que rigen en el Fan Fest y en el estadio.
El predio destinado a los simpatizantes cuenta con entrada gratuita, previo registro en línea para obtener un código QR, aunque las medidas de seguridad son sumamente estrictas, exigiendo el paso por escáneres y detectores de metales.
Para la logística final y llegar al estadio, la familia descartó el uso de aplicaciones de transporte o taxis debido al colapso vehicular previsto para el partido. La estrategia adoptada, típica de quienes ya están hasta las manos con el tránsito, fue recurrir a unos colectivos especiales que parten directamente desde el parque céntrico. "Comprás un ticket y te llevan de acá al estadio y te vuelven a traer acá", concluyó el riocuartense.