Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, referente indiscutible de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, falleció este domingo 14 de junio a los 95 años. Su deceso se produce a prácticamente un año de brindar un recordado testimonio a LV16, donde había manifestado su firme respaldo a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y convocado a la resistencia social.
Este domingo 14 de junio se confirmó el fallecimiento de Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, popularmente conocida como Taty Almeida, a los 95 años de edad. La reconocida docente y activista argentina por los derechos humanos dejó una huella imborrable por su militancia activa dentro de la ONG Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. Su partida física coincide casi de manera exacta con el primer aniversario de una de sus últimas apariciones mediáticas en el sur de Córdoba, concedida a los micrófonos de LV16.
Aquella última intervención pública en la emisora tuvo lugar el 18 de junio de 2025 en el programa La Vuelta del Perro, conducido por Marcelo Arbillaga. En esa oportunidad, y a sus entonces 94 años, Almeida se comunicó para expresar su apoyo a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien había visitado en su domicilio particular el 15 de junio de ese mismo año para transmitirle de forma directa la solidaridad de la mesa de organismos de derechos humanos.
Durante el reportaje radial de mediados de 2025, la activista se había mostrado sumamente crítica con la gestión gubernamental de ese momento. Respecto a la movilización peronista convocada para esa fecha en respaldo a Fernández de Kirchner —quien cumplía prisión domiciliaria—, Almeida la había definido anticipadamente como una marcha "apoteótica" y una herramienta clave "para resistir y demostrar a este gobierno que no nos han vencido", destacando la unión dentro del movimiento político.
En sus declaraciones a LV16, también describió el estado anímico de la exmandataria como "totalmente entera y muy cálida", aunque lamentó las restricciones de la modalidad de su detención al señalar que "no permite que la gente se junte, que la quiera ver, tiene que pedir permiso", trazando un paralelismo con la situación que vivió Milagro Sala.
Debido a sus problemas de salud, Almeida no pudo asistir físicamente a dicha movilización por encontrarse en silla de ruedas, pero recalcó que su compromiso permanecía intacto. "Le dije 'ahí estamos'", relató en lo que constituyó uno de sus legados finales de resistencia y militancia transmitidos a la audiencia regional antes de su deceso.