Lucía Galkin, directora de genero de Amnistía Internacional analizó en De Una esta última movilización por Ni Una Menos en el país y afirmó que "hechos como el asesinato de Agostina volvieron a estremecer a la sociedad, volvieron a mostrarnos que la violencia de género no es un hecho aislado"
A 11 años de la primera movilización de Ni Una Menos, desde Amnistía Internacional Argentina advirtieron que la violencia de género continúa siendo una problemática estructural y cuestionaron el desfinanciamiento de las políticas públicas destinadas a prevenirla.
La directora de Género y Diversidad de la organización, Lucía Galkin, sostuvo que “la deuda del Estado no solo persiste, sino que se profundiza”, en un contexto marcado por nuevos casos de femicidios que volvieron a conmover a la sociedad. “Los femicidios no son homicidios comunes. Son una forma específica de violencia que afecta particularmente a mujeres y niñas y que el Estado tiene la obligación de reconocer, prevenir y sancionar”, afirmó.
Según datos citados por Amnistía Internacional, el 78% de los femicidios ocurren en la vivienda de la víctima o del agresor y en el 83% de los casos existía un vínculo previo entre ambos, generalmente parejas o exparejas. Además, durante 2025, el 44% de las víctimas había sufrido hechos previos de violencia de género.
Galkin remarcó que muchas mujeres enfrentan obstáculos para denunciar y acceder a medidas de protección efectivas. “Las señales se repiten: mujeres a las que no les creen, investigaciones sin perspectiva de género y respuestas que llegan tarde o directamente no llegan”, señaló.