La licenciada en psicología Giuliana Luchino consideró que hay muchas causas sociales que generan el bullying como el individualismo, la intolerancia a la diferencia, la exposición en las redes, formas sutiles que dificultan aún más la detección y la intervención.
Giuliana Luchino, es licenciada en psicología, pertenece a NODOS y además es parte de equipos interdisciplinarios de escuelas de la ciudad.
Este 27 de mayo, junto a un grupo de profesionales, brindarán una charla sobre “Bullying en la actualidad: Entre la indiferencia y el daño invisible” a las 19 horas en el Auditorio del Colegio Médico Regional Río Cuarto y que propone visibilizar aquellas expresiones de violencia que no siempre generan consecuencias evidentes, pero que impactan emocionalmente en niños y adolescentes.
Mientras muchos imaginan que el bullying sólo tiene que ver con el maltrato físico o verbal, también abarca otras formas de agresiones relacionales y sutiles —como la exclusión, la indiferencia, las críticas constantes y la circulación de rumores— que hoy se potencian en los tiempos digitales y muchas veces pasan desapercibidas o son minimizadas, pero que dejan marcas significativas.
Giuliana Luchino, en diálogo con Micrófono Abierto, expresó que “es necesario visibilizar esta forma que genera mucho daño, no sólo en quienes lo viven, sino también en el grupo, porque hay estudiantes que están en el medio y que quizás van en contra de sus propios valores”.
Según la especialista el bullying es multicausal, “hay muchas cuestiones sociales, empezando por individualismo, la intolerancia a la diferencia, esta sensación de ser, de tener para pertenecer, y toda la cuestión de la exposición en las redes, hace que esto aparezca de formas sutiles, por eso es tan difícil la intervención y detectarlo, porque son comportamientos no siempre dentro de la escuela y cuando son dentro, suceden a través de gestos, miradas, comentarios indirectos”.
La psicóloga planteó que es difícil la intervención, “es un juego de ajedrez porque tenés que ser muy estratégico, sobre todo cuando hay naturalización de la problemática, tenés que intentar que la intervención no genere resistencia y se abroquele más en contra del adulto. Entonces, muchas veces trabajamos en subgrupos”.
Consultada acerca de graves hechos de bullying en la que un grupo de compañeros le sugerían a una adolescente quitarse la vida, consideró que “hay una falta de registro del impacto de lo que hacemos y decimos en el otro, en general ya entre adultos, por eso no podemos esperar que suceda algo distinto en los niños y en los adolescentes. Tenés al lado alguien que está sufriendo, lo ves, y no estamos haciendo nada”.
Agregó que esa falta de registro tiene que ver con el individualismo que estamos viviendo que genera una falta de registro del otro y una pérdida de los valores.
Integrantes de NODOS, Valeria Morán, Juan Pablo Zorza y Giuliana Luchino han creado un instrumento que permite detectar el bullying relacional, que es un sociométrico, que apunta a detectar esta problemática que es tan difícil de identificar por las características en la que se presentan, por la naturalización, la sutileza, y eso es algo de lo que usamos para detectar.
Para intervenir, lo que tenemos que hacer es tener más alianza entre los adultos, empezar a comunicarnos, digo, entre familias. Si mi hijo está sufriendo esto, me comunico con las otras familias, me comunico a la escuela, armemos red, porque la escuela sola o la familia sola no va a tener impacto en esta dinámica.
En este momento desde NODOS trabajan en algunas privadas y han desarrollado talleres preventivos en las escuelas públicas.
Luchino comentó que la realidad del bullying es similar en escuelas públicas y privadas, “lo que estamos viendo es que se adelantó un poquito la edad, que antes empezaba entre los 14 y 15 años, y ahora estamos viendo que ya sucede en la primaria entre los 10 y 11 años empiezan las problemáticas. Quizás en la escuela pública aparecen algunas otras formas de relación que tiene más que ver con golpes o alguna otra cuestión más física, pero también se da esta manera de dejar afuera a alguien y el uso de las redes sociales también”.
La psicóloga apelo a que quienes sufren bullying busquen ayuda, “que confíen en los adultos que los rodean, y que se puede trabajar esto y que si no hay un contexto que posibilite su bienestar, también puede haber oportunidades en otros lados”.
Giuliana Luchino explicó que estas experiencias y vínculos frustrantes te marcan un sentir de no ser suficiente, de no valer, de desconfiar de vos mismo, de no saber qué decir o cómo hacer para relacionarte, por eso es importante saber pedir ayuda o cambiar de contexto porque hay gente los acompañará.