Esta increíble perspectiva de las nebulosas Trifiad y La Laguna no hubiera sido nunca posible sin la ayuda de un telescopio de altura. Foto: Verca C. Rubin
Esta increíble y bella perspectiva de las nebulosas Trífida y de la Laguna, tomada el mes de junio del año pasado, es una de las primeras imágenes científicas producidas por el Observatorio Vera C. Rubin, ubicado en la cumbre del cerro Pachón, en el norte de Chile. La imagen, de casi cinco gigapíxeles, combina 678 exposiciones tomadas en apenas 7 horas y 12 minutos de observación, y está compuesta a partir de unos dos billones de píxeles de datos en total. «Ningún otro observatorio es capaz de producir una imagen de un área tan amplia con tanta rapidez y profundidad», afirman en la web de este observatorio, financiado por la National Science Foundation (NSF) y el Departamento de Energía (DOE) de Estados Unidos.
Llamado Vera C. Rubin en honor a la astrónoma estadounidense que en 1970 obtuvo la primera evidencia convincente de la existencia de materia oscura, el observatorio cuenta con el Telescopio de Investigación Simonyi, con un espejo de 8,4 metros de diámetro y una cámara digital de 3.200 megapíxeles, la más grande jamás construida para astronomía.
¿Su misión? Desde 2025 y a lo largo de diez años, hacer cada pocas noches un barrido completo del cielo del hemisferio sur y generar un registro en ultra alta definición y en formato time-lapse. «Será la película astronómica más grande de todos los tiempos», aseguran. El deseo es que nos ayude a comprender mejor la energía oscura y también la materia oscura, cuya existencia la gran astrónoma Vera Rubin ayudó a confirmar.