El boxeador riocuartense, ante la falta de competencia en el ring, unió fuerzas con su madre, María Balmaceda, referente de la agrupación que asiste a jóvenes con adicciones. Lanzaron una colecta enfocada en niños y adultos mayores de la zona de la Costanera.
El frío empieza a golpear con fuerza y en los barrios más vulnerables de Río Cuarto la situación se pone cuesta arriba. Ante este panorama, el boxeador local Adrián Sasso decidió no quedarse de brazos cruzados y, junto a su madre, María Balmaceda, puso en marcha una campaña solidaria para recolectar abrigos y frazadas. Con casi un año sin subirse al ring por cuestiones ajenas a su voluntad, el deportista volcó toda su energía en los barrios.
El deportista riocuartense explicó que decidió enfocar su energía y tiempo en causas solidarias como una manera de mantener la mente activa y ocupada.
Esta vocación de ayuda está directamente ligada a su historia personal y raíces. El boxeador recordó que proviene de una familia muy humilde del antiguo "Barrio Chino", la zona urbana donde hoy se encuentra emplazado el Centro Cívico de la ciudad. Sasso compartió que durante su infancia le tocó pasar frío y hambre, una realidad que marcó su vida y que hoy lo impulsa a actuar. Por este motivo, expresó que valora la posibilidad de utilizar la repercusión de su nombre, para ayudar a quienes más lo necesitan en este momento.
Por su parte, María describió el contexto actual de las familias del sector y señaló: "La situación actual está muy difícil". Debido a la complejidad de este escenario socioeconómico, explicaron que centran la ayuda principalmente en los adultos mayores y en los niños, por ser los sectores de la población que más sufren el impacto del frío y el hambre.
Ambos aclararon que, si bien los vecinos de la ciudad donan mucha ropa de abrigo, lo que más está haciendo falta en este momento de cara al invierno son frazadas y mantas.
La labor social de María no es nueva ni se limita a la llegada de la época invernal. Ella se presentó como la presidenta de la agrupación Madres del Dolor, un grupo que trabaja activamente en el territorio para asistir y acompañar a los jóvenes que atraviesan problemáticas de adicciones.
Su motivación para liderar este espacio y volcarse por completo a la ayuda comunitaria, tiene un fuerte trasfondo personal. María compartió que, tras haber atravesado y superado una grave enfermedad como el cáncer hace unos años, tomó la decisión de dejar de preocuparse por sí misma para empezar a ocuparse activamente de las necesidades de los demás.
Para todos los vecinos que deseen colaborar con la campaña solidaria de frazadas y mantas, se dispusieron distintas vías de recepción y contacto:
Punto de entrega fijo: Las donaciones se pueden acercar directamente a las instalaciones del Centro 11. Retiro a domicilio: Los organizadores indicaron que disponen de tiempo para ir a retirar los abrigos directamente por las viviendas de quienes no puedan trasladarse.