El referente justicialista analizó el paso del gobernador bonaerense por la provincia y destacó la necesidad de construir un consenso que supere las estructuras propias. Aunque evitó hablar de lanzamientos definitivos, subrayó la importancia de las PASO y lanzó críticas hacia la gestión de Martín Llaryora por su cercanía con las políticas nacionales.
La visita de Axel Kicillof a Córdoba dejó incertidumbre. Con una agenda que incluyó el Congreso de la Sanidad en La Falda, un paso por la Municipalidad de Coquimbito y la presentación de su libro en la Universidad Tecnológica, el mandatario bonaerense mostró gran convocatoria en territorio que no le suele ser familiar. Para Eduardo Di Cola, ex diputado nacional justicialista, el saldo fue "muy positivo" y con lugares "desbordados" de gente.
Sin embargo, a pesar de la buena recepción, Di Cola respondió a las especulaciones sobre una candidatura presidencial inmediata. "Hoy decir que es el candidato es apresurado. Axel está trabajando, quienes lo acompañamos estamos pretendiendo que sea el candidato, tenemos que trabajar para que llegue a ser un buen candidato", afirmó el dirigente en diálogo con las emisoras del Grupo Apolo.
Para el exlegislador, el camino hacia las próximas elecciones debe resolverse bajo reglas claras, especialmente ante las versiones de tensiones internas con el sector que lidera la expresidenta de la Nación. Además, llamó a alentar un consenso con "los sectores que hasta ahora no acompañan". En ese sentido, Eduardo Di Cola fue tajante sobre el concepto de unidad: "La unidad no significa que vayamos con un candidato único, significa que nos pongamos de acuerdo en definir cómo vamos a resolver y terminar llegando a una candidatura".
Ante la posibilidad de que el Gobierno nacional intente modificar el sistema electoral, Di Cola defendió las primarias como herramienta de legitimación. "Tenemos que recurrir a las elecciones PASO. Si lamentablemente este sistema fuera derrocado, habrá que ir a una elección interna. El candidato que surja debe surgir legitimado por el voto de la sociedad", sostuvo.
El rol de Llaryora y la postura de Natalia de la Sota
Un punto central del análisis fue la ausencia de la máxima dirigencia cordobesa en las actividades de Axel Kicillof. Eduardo Di Cola mostró su visión crítica sobre el vínculo entre el gobernador Martín Llaryora y el Ejecutivo nacional: "Vienen acompañando a la política nacional dándole a Milei las herramientas que pedía para una política que trae como consecuencia un impacto muy duro y negativo".
Eduardo Di Cola, exdiputado nacional: "Córdoba no viene acompañando el proceso nacional en lo que se refiere a las propuestas del justicialismo. La máxima dirigencia estuvo muy cerca de Macri y estuvo muy cerca del propio Milei'."
En contraste con la postura del oficialismo provincial, Di Cola se refirió a la figura de Natalia de la Sota, destacando su autonomía en el Congreso. "Ella ha venido teniendo actitudes bastante lejanas a las políticas que ha llevado adelante Milei, plantándose en el Congreso y acompañando con su votación", señaló, aunque aclaró que la diputada está construyendo su propio espacio y el tiempo dirá si confluirán en un armado común.
Alianzas inesperadas ante la crisis
Finalmente, el dirigente justificó los acercamientos con sectores antagónicos en el pasado, como el radical Federico Storani, debido a la "agresividad" de las políticas actuales sobre el mercado interno y la industria. "La política de Milei es muy agresiva", justificó.
"Sectores que pudimos estar enfrentados en otra etapa, es necesario encontrar un camino para transitarlo en forma común. Argentina va a quedar en una situación muy crítica", advirtió Eduardo Di Cola, remarcando que la crisis del salario real y el cierre de fuentes de trabajo obligan a la dirigencia a "aunarse en un esfuerzo para salir adelante".