Con pasto y tecnología: una ingeniera advierte que la ganadería tiene una “oportunidad histórica” para producir más kilos
- 29/04/2026 11:47 hs
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La ingeniera agrónoma Natalia Aiassa, de Agrosemillas Aiassa en Río Cuarto, destacó el excelente arranque de la campaña forrajera y remarcó la importancia de usar semilla fiscalizada para maximizar resultados.
La campaña forrajera 2026 muestra condiciones ideales en gran parte del centro del país, con perfiles cargados de humedad y cultivos que presentan un desarrollo superior al habitual para esta época.
En diálogo con Valor Agregado Agro, la ingeniera agrónoma Natalia Aiassa aseguró que el escenario actual “es lo soñado” para los productores. “La campaña es lo soñada, buenos precios, buena humedad. Todo lo que se sembró está espectacular”, remarcó.
Según explicó la Ingeniera, el otoño lluvioso favoreció especialmente a las pasturas perennes como alfalfa y festuca, además de los verdeos de invierno implantados tempranamente. “He visto alfalfas nuevas de 30 centímetros y avenas en el mismo estado, y estamos en abril todavía. El desarrollo es muy bueno”, señaló.
Buen arranque, pero con una pausa en la siembra
Aiassa advirtió que, tras un inicio muy fuerte, la campaña entró en una especie de pausa producto de las lluvias intensas. “Arrancó más fuerte que otros años, pero el temporal frenó un poco la siembra. Ahora están esperando que se liberen los lotes para una segunda tanda, sobre todo de verdeos”, explicó.
Ganadería: el pasto como base del negocio
Desde su visión técnica y productiva, Aiassa fue clara: en la ganadería, el pasto no es una opción, sino una condición indispensable. “Cualquier productor ganadero sabe que lo primero es tener pasto. No podés tener hacienda sin pasto”, afirmó a Valor Agregado Agro. En ese sentido, remarcó que existe una oportunidad concreta de capitalizar el buen momento climático y económico.
La advertencia: no sembrar “a la suerte”
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista fue su crítica al uso de semillas no certificadas, fiscalizadas, en ganadería, algo que —según indicó— sigue siendo habitual. “Muchos productores compran semilla sin saber qué están sembrando. Es una lotería. Que nazca no significa que después rinda bien”, advirtió. Y comparó con la agricultura: “A ningún productor se le ocurriría sembrar soja sin conocer la variedad. En ganadería eso todavía pasa”, sostuvo.
Semilla fiscalizada: clave para mejorar resultados
La especialista explicó que hoy el mercado ofrece mayor disponibilidad de semillas fiscalizadas, especialmente en avena, debido a cambios normativos impulsados por el Instituto Nacional de Semillas (INASE). “Hoy hay más semilla con pureza varietal, mejor sanidad y tolerancias. Sabés lo que estás sembrando”, indicó. Además, destacó que la diferencia de costo es mínima: “Una avena común puede costar 17 dólares y una fiscalizada 20. Son 3 o 4 dólares por hectárea de diferencia. No hay excusa”, remarcó. Una ecuación que hoy cierra
Natalia Aiassa también hizo foco en el contexto económico favorable: “La hacienda subió en dólares, los insumos, especialmente la semilla, bajaron. En este sentido, indicó que el costo de implantación es más accesible, la ecuación da perfecto. “Es una lástima desaprovechar esta oportunidad”, dijo.
Más kilos sin cambiar el sistema
Finalmente, dejó un concepto clave para la ganadería argentina: crecer en producción sin necesidad de aumentar el stock. “Si el techo está dado por la cantidad de animales, agreguemos kilos. No es lo mismo vender terneros de 160 kilos que de 250”, explicó. Y concluyó: “Hoy tenemos una oportunidad histórica para hacer pasto y producir más kilos. No sabemos cuánto va a durar, hay que aprovecharla”