El abogado del fiscal Daniel Miralles, Daniel Fernández, cuestionó con dureza el inicio del jury de enjuiciamiento contra tres de los seis fiscales que pasaron por la causa Dalmasso. "Hay ADN mayoritario del viudo. En el cinto y en la escena del crimen. ¿Eso no se debería investigar?", dijo.
A pocas horas de que comience el jury de enjuiciamiento contra los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro, el clima judicial en Río Cuarto está que arde. En el proceso, que busca determinar si hubo mal desempeño o negligencia en la investigación del asesinato de Nora Dalmasso, "no ha habido alguna tarea reprochable".
Daniel Fernández, abogado defensor de Daniel Miralles, habló de forma tajante sobre la situación de su cliente, quien intervino en el expediente entre 2016 y 2017. Según el letrado, el trabajo de Miralles fue impecable: "Construyó más de cinco cuerpos en un año y medio, más de 3000 fojas, realizó más de 300 informes y más de 30 audiencias".
Críticas al procedimiento y a la "pesca" de pruebas
Uno de los puntos centrales del reclamo de la defensa es el tiempo transcurrido y la legalidad de las nuevas pruebas. Daniel Fernández expresó: "No se puede juzgar hoy, siete años después de la actuación del fiscal, si hubo o no mal desempeño. Todo prescribe, todo caduca".
Además, cargó contra las actuaciones del fiscal Javier Jávega (quien no está en el banquillo) respecto a la obtención de ADN de Roberto Bárzola. Sobre este punto, el letrado fue categórico: "Lo que hizo Jávega está mal hecho. Eso se llama —y no lo dice Daniel Fernández, lo dice la Corte Suprema— excursión de pesca probatoria. Es decir, voy a probar a ver a quién le toca".
Daniel Fernández enfatizó: "Al ser ilegal la colección de esa prueba, nunca jamás podrá considerarse para nada y nunca jamás podrá llevar a saber cuál es la verdad de lo ocurrido". Nunca hubo motivo para señalarlo como responsable, según sus dichos.
La investigación
La defensa sostiene que la acusación contra Daniel Miralles pretende que el fiscal hubiera actuado por fuera de los marcos constitucionales para dar con un culpable a cualquier costo. "Pretendían que hiciera lo mismo que hizo Jávega. Es decir, como si usted me pidiera a mí que yo torturara a alguien para que dijera la verdad y después eso pueda ser utilizado", comparó el abogado.
La acusación "carece de sentido", dijo. "Bárzola fue totalmente investigado. Hasta le secuestraron las zapatillas y no hay rastros". Dijo que Miralles ha investigado más de 15 homicidos y es "un hombre de ley". "En el banquillo debería estar Jávega y varios más".
Fernández también defendió la línea investigativa que siguió su cliente en aquel entonces: "La presencia mayoritaria de ADN y especialmente de semen en la zona vulvar de la víctima es un indicio de presencia en el crimen que lo señalan todos los autores. Sí o sí se debe investigar".
La acusación además señala persecusión institucional a la familia Macarrón. "Hay ADN mayoritario del viudo. En el cinto y en la escena del crimen. ¿Eso no se debería investigar?"
El estado del Ministerio Público en 2006
Respecto a los otros fiscales involucrados, como Javier Di Santo, Fernández recordó las precarias condiciones en las que se trabajó tras el hallazgo del cuerpo de Nora Dalmasso. Al respecto, señaló: "Estoy convencido del desastre de los recursos administrativos económicos que tenía el Ministerio Público en Río Cuarto en esos años. No había morguera, no había bolsa, no había cinta, no había nada. Un desastre".
Además, "Di Santo, hizo todo lo posible, con las cosas que había". Respecto a los otros fiscales involucrados, Fernández tuvo palabras de respaldo para Javier Di Santo, indicando que trabajó con recursos escasos en una época donde la tecnología no ayudaba. "El desastre de los recursos económicos en Río Cuarto en esos años era total. Por ejemplo, no había morguera; tuvieron que llevar a Nora en una empresa particular, con la contaminación que eso implica", recordó.
Cronograma del Jury
El proceso contra Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro comenzará formalmente este 21 de abril. Los abogados esperan que los tiempos se cumplan de manera estricta. Finalmente, Daniel Fernández cuestionó la celeridad con la que podría conocerse la sentencia: "Me decían que podía estar el fallo el mismo día. Si yo voy a alegar y demostrar que no hubo mal desempeño y ya tienen el fallo hecho, ¿a qué voy?".