La Municipalidad avanza con la colocación de cerramientos para restringir la circulación nocturna tras el rechazo a un amparo judicial. Vecinos autoconvocados cuestionan la medida, mientras que desde el Ejecutivo defienden el plan piloto que demandó una inversión cercana a los 200 millones de pesos.
Las calles del sur de Villa Allende comenzaron a cambiar su fisonomía de manera drástica. En un intento por ponerle un freno a la ola de delitos que mantiene en vilo a la comunidad, el municipio tomó una decisión sin precedentes en la región: cercar el perímetro de dos de sus barrios más golpeados por los robos. Sin embargo, la barrera de metal que busca dejar afuera a los delincuentes ha generado una profunda grieta entre los residentes, dividiendo las aguas entre quienes ansían dormir tranquilos y quienes sienten que están quedando encerrados en sus propias manzanas y dudan de cómo será la asistencia ante una urgencia médica o policial.
El proyecto, que estuvo frenado durante más de un año por un amparo judicial presentado por un grupo de vecinos autoconvocados, finalmente obtuvo luz verde a fines del año pasado cuando la Cámara Contencioso Administrativa rechazó la medida cautelar. A partir de ese fallo, la Municipalidad avanzó con las licitaciones públicas y, en las últimas horas, comenzó a materializar el cierre físico de las calles.
El mapa de calor: por qué Lomas Sur y Pan de Azúcar
Felipe Crespo, secretario de Gobierno de Villa Allende, detalló en diálogo radial que la elección de este sector para la prueba piloto no fue producto del azar. "Esto tiene que ver con un mapa de calor, con la información con la que contamos que es policial y la información que obtenemos a través de Ibis SOS", explicó el funcionario en referencia a la aplicación móvil nacida en la localidad que permite a los habitantes alertar sobre emergencias mediante geolocalización.
A esta tecnología se le suman los llamados habituales a los números de emergencia 103 y 107. Toda esta base de datos determinó que la zona sur, en el límite directo con la ciudad de Córdoba, es el área más "caliente" y castigada por la delincuencia. "Empezamos a trabajar en estos dos barrios como un programa piloto para probar que los índices de inseguridad pueden bajar a través de este trabajo en conjunto con el monitoreo, patrullaje y portones", subrayó.
Los temores vecinales frente a "lo nuevo"
Ante el descontento de una porción de la comunidad, que cuestiona la operatividad del sistema frente a emergencias y siente rechazo por el cierre de los caminos públicos, el Secretario de Gobierno atribuyó la resistencia a la incertidumbre.
"Radica un poco en el temor de lo nuevo, esto es distinto, ver un portón tal vez les preocupa. Hay gente que no alcanza a entender en profundidad cómo es la medida", señaló Crespo. Además, argumentó que estas acciones revalorizarán el sector: "Las personas que viven con seguridad tienen propiedades que valen más y viven con mayor tranquilidad. Lo vemos en los barrios cerrados".
Inversión millonaria, logística y "corredores seguros"
El plan contempla un área aproximada de 30 manzanas, donde residen unos 4.000 habitantes. En total, se colocarán 13 estructuras metálicas que bloquearán de manera temporal las vías secundarias, dejando habilitadas únicamente las calles principales que funcionarán como "corredores seguros".
El funcionario municipal confirmó que ya se instaló el primero de los cerramientos y estimó que en un plazo de "veinte a treinta días vamos a tener todo instalado". El sistema de restricción funcionará en la franja horaria comprendida entre las 22:00 y las 06:00 horas.
En cuanto a los costos que debió afrontar el Estado municipal, Crespo precisó que la inversión total ronda los 200 millones de pesos. "La licitación de la construcción de los portones fue por un poquito más de 100 millones de pesos, y la instalación fue algo cercano a los 80 millones", detalló.
Para garantizar la operatividad del cerramiento y mitigar las quejas sobre posibles emergencias en la madrugada, el municipio dispondrá de un vehículo de la Guardia Urbana Urbana dedicado exclusivamente a la zona afectada. "Queda un móvil justamente en el interior, que es el que se ocupa las 24 horas de abrir y cerrar. Queda la guardia urbana patrullando en la zona, controlando qué es lo que pasa y brindándole seguridad", aseguró el Secretario. Según adelantó, ya han recibido consultas de intendentes de otras localidades interesados en replicar el formato si los resultados son exitosos.
El renacer del quebracho blanco
En otro orden de temas vinculados a los trabajos en la ciudad, el funcionario celebró la recuperación del emblemático árbol ubicado en el nuevo ingreso a Villa Allende, cuyo traslado había generado mucha controversia tiempo atrás.
"Por suerte está en perfectas condiciones. El quebracho está mejorando mucho, está todo lleno de brotes", concluyó Crespo, anticipando que en los próximos días se inaugurará oficialmente la nueva obra vial con el árbol en pie.