El reconocido docente, crítico y programador de cine conversó con el equipo de Informe 16 sobre la historia de las salas en Río Cuarto, la vigencia del séptimo arte y los desafíos que enfrenta la industria frente al avance del streaming. MIrá la entrevista.
Con una trayectoria que se remonta a su infancia en San Basilio, Blas ha sido un pilar fundamental en la difusión de la cultura cinematográfica regional. Como director y programador del Cine Club de La Trapalanda, continúa su misión de mantener encendida la llama de la cinefilia, una pasión que, según sus propias palabras, le ha dedicado "toda la vida".
En la entrevista, Blas recordó con emoción que el próximo mes el ciclo de cine en el Teatrino de La Trapalanda celebrará su 30° aniversario. Inaugurado en junio de 1997 junto al prestigioso director Manuel Antín, este espacio se ha consolidado como un refugio para el cine de autor. Actualmente, el lugar ofrece funciones los martes y miércoles a las 20:00 horas, destacándose este mes el ciclo de Cine Noir.
Blas no solo programa cine, sino que también escribe sobre él. Su libro, "La Gran Belleza", recopila textos y vivencias sobre la historia del cine en Río Cuarto. En la charla, rescató anécdotas fascinantes, como la época en que el Teatro Municipal funcionaba como cine y las orquestas —entre ellas, músicos como Delfino Quirici— acompañaban en vivo la proyección de películas mudas.
El autor recordó la época dorada de las salas locales, cuando la ciudad contaba con hasta nueve cines y salas monumentales como el Ocean o el Sud, con capacidad para más de 1.200 personas. "Río Cuarto llegó a tener una infraestructura cinematográfica impresionante", señaló, comparándola con la realidad actual de salas más reducidas en centros comerciales.
El cine frente al espejo del futuro
Consultado sobre la crisis de asistencia a las salas y la irrupción del streaming, Blas se mostró reflexivo: "La experiencia de disfrutar una película en una sala es única e incomparable, pero todos tenemos que adaptarnos a los nuevos consumos. El cine va a seguir estando".
Para revitalizar la industria, Blas coincidió con recientes declaraciones de directivos de Hollywood: es imperativo bajar el precio de las entradas y reducir la excesiva cantidad de publicidad y avances antes de cada función para mejorar la experiencia del espectador.