El presidente de la UCR Río Cuarto, Marcos Curletto, cuestionó con dureza el acercamiento de sus pares a La Libertad Avanza y aseguró que la Unión Cívica Radical no comparte un modelo "individualista e insensible".
La política local atraviesa horas de profunda agitación tras confirmarse la participación de los dirigentes radicales Gabriel Abrile y Ana Vasquetto en una reunión con el referente libertario Gabriel Bornoroni. La noticia, que impactó en la estructura orgánica de la Unión Cívica Radical (UCR) de Río Cuarto, activó un pedido inmediato de definiciones éticas y políticas por parte de la conducción partidaria.
Marcos Curletto, el presidente de la UCR Río Cuarto, expresó el malestar que reina en las filas del partido y marcó una clara distancia respecto al rumbo tomado por sus pares. "No teníamos conocimiento de esa reunión las autoridades del partido. Sabíamos que Gabriel venía manifestando coincidencias con el gobierno nacional, pero ese debate en el radicalismo no está cerrado", aclaró el edil.
Una "decisión personal" con consecuencias colectivas
Para Curletto, la decisión de Abrile y Vasquetto representa un "error conceptual" al pretender arrastrar al partido hacia una alianza que no ha sido definida por los órganos correspondientes. "Si se llama La Libertad Avanza, no es alianza. Quien ha militado en el partido tiene que entender que hay una orgánica que da garantía de democracia interna. Esto no es una construcción individual, es colectiva", enfatizó.
El concejal fue tajante al diferenciar los valores del radicalismo local frente a la propuesta de Javier Milei.
"En Río Cuarto hemos generado un gran consenso respecto de no ser parte de La Libertad Avanza, porque entendemos que no compartimos ese modelo individualista e insensible. El partido históricamente ha tenido otra postura: defender la salud, la discapacidad, los jubilados y la educación pública".
El pedido de renuncia: "Una cuestión de ética"
Tras una asamblea realizada el día de ayer, el radicalismo de la ciudad definió tres puntos centrales para marcar su postura. El más contundente es el pedido de que tanto Abrile como Vasquetto den un paso al costado de sus funciones legislativas y dejen la afiliación partidaria.
"Les pedimos que renuncien tanto a la afiliación como a la banca. Las bancas, desde nuestro criterio, pertenecen al partido político", sostuvo Marcos Curletto. El concejal argumentó que, por una cuestión de ética política, si un dirigente deja de sentirse comprometido con la plataforma que lo llevó a ocupar un espacio en la oposición, debe devolver el lugar al partido que lo nominó.
Marcos Curletto, concejal radical, expresó que “pedirles que renuncien nos parece que nos exime de una situación que a nadie le gusta, que es tener que andar en un proceso formal de ver si merece o no una sanción."
El bloque en el Concejo y el futuro del partido
A partir de este quiebre, la representación institucional de la UCR en el Concejo Deliberante queda bajo una nueva lupa. Curletto informó que los tres comités de circuito de la ciudad reconocen hoy a la concejal Antonella Nalli como la única voz que mantiene el compromiso con las discusiones orgánicas del partido.
Pese al impacto mediático de la ruptura, el dirigente radical aseguró que el compromiso de su espacio sigue firme en la construcción de una alternativa para la ciudad.
"Nos abocaremos a generar una propuesta superadora a un gobierno que consideramos que está mal, sin rumbo y golpeado", señaló en referencia a la gestión municipal actual.
Finalmente, reivindicó la tradición de las gestiones radicales de Abella, Rins y Jure, afirmando que trabajarán con todos aquellos que quieran seguir defendiendo esas ideas.
"Propondremos alternativas para los desafíos que tiene la ciudad en este tiempo que atravesamos", concluyó.
Hugo Bossio | Che Abrile ahora te queres pasar a a la Libertad Avanza porque decis que son serios pero te recuerdo que se te pasó por alto la estafa millonaria al l Pami Río Cuarto del los cuales hay detenidos y nunca dijiste nada así que es poco creíble lo tuyo seguro te interesa algún negocio no hacer cosas por Río Cuarto.