El gerente del Cecis, Diego Cambría, dijo que la baja en las ventas que se registra actualmente en la ciudad también lleva aparejado el corte de la cadena de pagos.
Según los datos recientes, diciembre de 2025 marcó un pico preocupante con casi 98.000 cheques rechazados. Si bien en febrero de 2026 la cifra mostró un leve descenso hasta los 86.000, el mercado observa con cautela el cierre de marzo.
En términos nominales, la situación actual se equipara a los momentos más críticos de la crisis sanitaria. Lo que más preocupa a los analistas es el origen de este fenómeno, la combinación de una fuerte caída en las ventas y el desplome de la actividad industrial y comercial está dejando a muchas empresas sin el flujo de caja necesario para cubrir sus obligaciones.
Heterogeneidad geográfica: la brecha entre regiones
No todas las provincias atraviesan el mismo estrés financiero
Región Pampeana y Cuyo: Río Cuarto y provincias como Mendoza y Neuquén presentan indicadores todavía "buenos" o estables, resistiendo mejor el embate económico.
Buenos Aires y Capital Federal: Los ratios de cheques rechazados y morosidad superan ampliamente la media nacional.
El Norte Argentino: También muestra señales de deterioro frente a la homogeneidad que existía hace apenas dos años.
"La salud de la economía se marca en la cadena de pago. Hoy vemos una heterogeneidad muy grande; mientras algunas zonas resisten, en otras la mora se ha disparado", destacan los especialistas.
El dato de la morosidad bancaria
La diferencia regional se cristaliza en los números del sistema financiero. Mientras que la mora promedio de las empresas a nivel país oscila entre el 2,5% y el 2,7%, entidades como el Banco Provincia de Buenos Aires registran niveles de morosidad de hasta el 5,5%.
Perspectivas
El diagnóstico es claro: la caída en la recaudación y la falta de actividad comercial impactan directamente en la capacidad de pago. Si la merma en las ventas no se detiene, el riesgo de un corte generalizado en la cadena de pagos (el sistema circulatorio de la economía) es una posibilidad latente que afecta especialmente a los sectores industriales y a las zonas con mayor densidad poblacional del país.