Se inaugurará el Cuarto Umbral de Hogar de Cristo: “Recibimos la vida como viene, sin juzgar ni condenar”
- 31/03/2026 14:57 hs
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Lo dijo el Padre Carlos Arce quien junto a Santiago Cuggino, coordinador general del espacio contaron cómo es el proceso de los Umbrales del Hogar. En Río Cuarto, el Hogar de Cristo cumple nueve años acompañando a personas con consumos problemáticos desde un enfoque comunitario e integral. Este jueves inaugura un nuevo espacio.
Padre Carlos Arce y Santiago Cuggino
El Hogar de Cristo en Río Cuarto continúa consolidándose como un espacio clave de acompañamiento para personas atravesadas por consumos problemáticos. Con nueve años de trabajo en la ciudad y la región, el dispositivo —que forma parte de un programa nacional— suma ahora un nuevo paso con la inauguración de una casa destinada al cuarto umbral del proceso de recuperación.
“El Hogar de Cristo se trata de una manera de acompañar juntos comunitariamente a aquellas personas que están atravesadas por el consumo problemático”, explicó el Padre Carlos Arce, quien destacó que se trata de un enfoque distinto al clínico tradicional. “Recibimos la vida como viene, sin juzgar, sin criticar, sin condenar”.
En esa misma línea, Santiago Cuggino, coordinador general del espacio, remarcó la mirada integral del abordaje: “Entendemos que la persona es un entramado de un montón de cosas. No es solamente el vínculo con una sustancia, hay toda una historia detrás”.
El dispositivo se organiza en cinco etapas o “umbrales”, que acompañan el proceso de cada persona. El primero, centrado en la acogida, puede extenderse durante meses o incluso años. “Consiste en brindar todo lo posible para que la persona pueda decir: ‘tengo un problema y pido ayuda’”, sintetizó Arce.
A medida que se avanza, el trabajo se profundiza. “En el tercer umbral se abordan cuestiones más hondas de la historia personal. Hay una frase que sintetiza mucho: detrás de una persona que consume hay un niño triste”, expresó Cuggino.
Uno de los aspectos más destacados del modelo es la participación de quienes ya atravesaron el proceso. En el cuarto umbral, las personas comienzan a acompañar a otros: “Descubren que su vida vale y que pueden ser útiles para otros”, señaló el coordinador.
En este contexto, el próximo jueves se inaugurará una nueva casa destinada a ese grupo. “Necesitábamos un espacio donde los chicos del cuarto umbral puedan vivir la experiencia de casa y seguir acompañando a otros”, explicó el Padre Arce.
El crecimiento del Hogar de Cristo refleja también la expansión de la problemática. “En Río Cuarto, en la región, en Argentina y en el mundo, el consumo está en todos lados”, advirtió el sacerdote, quien subrayó la importancia de pedir ayuda y no enfrentar la situación en soledad.
Finalmente, ambos coincidieron en un mensaje central para la comunidad: “Conectar desde el corazón, no juzgar y pedir ayuda a quienes saben”, resumió Arce. Y agregó: “Todos estamos atravesados por dolores. Cuando los ponemos en palabras y nos dejamos acompañar, puede aparecer una vida nueva”.