El deportista de 49 años completó la prueba de 20 kilómetros que unió Villa Rumipal con Embalse. En una entrevista exclusiva en el programa “Es Un Montón”, relató cómo superó sus límites físicos y mentales en una distancia inédita para la provincia.
El deporte regional vive días de orgullo tras la actuación de Gabriel Alcantú en la competencia internacional Ultra Ocean Man. El nadador oriundo de Río Cuarto, alcanzó el segundo lugar del podio tras nadar durante más de cinco horas en aguas abiertas. La prueba unió las localidades de Villa Rumipal y Embalse.
La historia de Alcantú con la natación tiene un paréntesis de casi dos décadas. Según relató el deportista, nadó desde los 10 años hasta 1999, cuando dejó la actividad al ingresar a la universidad. "No pisé nunca más la pileta", recordó. Su regreso se produjo recién en 2017, por una necesidad médica vinculada a problemas cervicales.
Lo que comenzó como una terapia para "aflojar el cuerpo" derivó en una carrera ascendente dentro de la categoría Máster. Bajo la guía del entrenador Martín Saavedra, Alcantú pasó de nadar tres veces por semana a entrenar en doble turno, lo que lo llevó a competir en el Sudamericano de Perú en 2023 y, finalmente, a este desafío de 20 kilómetros.
La prueba, que forma parte del circuito mundial Ocean Man y otorga clasificación para el mundial en Puerto Rico, contó con la participación de solo 34 nadadores habilitados para la distancia máxima. Alcantú completó el recorrido en un tiempo de 5 horas y 25 minutos.
"Mi estrategia fue no parar en ningún momento y no perder el ritmo. Cuando me hidrataba, me daba vuelta y hacía patada de pecho, pero seguía". Para lograrlo, contó con el apoyo de una kayakista que lo acompañó durante todo el trayecto para proveer hidratación y alimentación.
"En los 20 kilómetros comprobé que los 34 nadadores que hicimos la prueba somos ganadores. El desafío o el sentido de hacer es la salud, la diversión, la felicidad, pero en realidad es la superación misma de cada uno. Tuve dos momentos en que la felicidad era tan grande que tenía que controlar la sonrisa porque si no iba a tragar agua", afirmó el deportista.
Al finalizar la prueba y tocar la tradicional campana en el arco de llegada, el nadador dejó un mensaje para quienes buscan iniciar un camino en el deporte. "Lo importante no es llegar a la meta, lo importante es animarse a comenzar. De ahí comienza todo un sueño que se concreta cuando cruzamos la meta".