En el marco de la constitución de la Mesa de la Alfalfa, el productor Domingo Vitelli destacó el enorme potencial de exportación del sector, aunque advirtió que la falta de infraestructura y los altos costos logísticos siguen siendo el principal "cuello de botella".
La cadena de la alfalfa en Argentina atraviesa un momento de definiciones. Tras la formalización de un espacio de trabajo conjunto entre provincias y el sector privado, los productores buscan profesionalizar la actividad para dar el salto definitivo hacia los mercados internacionales.
Para Domingo Vitelli, la oportunidad para la alfalfa argentina es clara debido a la alta demanda global. Sin embargo, el productor enfatizó que no basta con tener un producto de calidad; es necesario garantizar volumen y continuidad para ser competitivos.
"El mundo demanda nuestra alfalfa por su calidad proteica, pero para entrar en los grandes mercados necesitamos escala", señaló Vitelli durante el encuentro. La integración de productores es, en este sentido, una de las metas principales de la flamante Mesa.
Logística: El factor determinante
Uno de los puntos más críticos mencionados por Vitelli fue la estructura de costos que enfrenta el sector. Al ser un producto de gran volumen y peso, el transporte juega un rol decisivo en el precio final:
- Costos internos: Las distancias hacia los centros de procesamiento y puertos encarecen el producto antes de salir del país.
- Infraestructura portuaria: Se requiere de una mayor eficiencia en la carga para reducir los tiempos y costos operativos.
- Competitividad: Vitelli advirtió que, sin una mejora en la logística, Argentina corre el riesgo de quedar fuera de competencia frente a otros países productores con menores costos de traslado.
Tecnología y profesionalización
Finalmente, se destacó la importancia de incorporar tecnología tanto en la cosecha como en el procesamiento (henificado y compactado). Según el productor, el uso de maquinaria moderna es lo que permitirá estandarizar la calidad exigida por mercados como Medio Oriente y Asia, transformando un cultivo tradicional en una verdadera industria de exportación.