El especialista en agronegocios Juan Vasquetto explicó que el aumento de los precios internacionales no siempre beneficia al productor, ya que también suben insumos clave como combustibles y fertilizantes.
El especialista en agronegocios Juan Vasquetto analizó el impacto del contexto internacional en el mercado agrícola y advirtió que la suba de los granos, impulsada por la guerra, llega acompañada por un fuerte aumento en los costos de producción.
Durante una entrevista en el panorama informativo de LV16, el contador señaló que los commodities agrícolas mostraron subas en los últimos días. “Aumentó ayer un poco todo lo que es soja, maíz viene aumentando. Hoy tenemos una corrección técnica, hoy está bajando un poquito, pero en definitiva después de la guerra aumentaron los granos”, explicó.
Sin embargo, aclaró que este escenario no es del todo positivo para el sector agropecuario. “Esto que parecería ser una buena noticia es una buena noticia a medias porque también aumentó el combustible y también aumentaron los fertilizantes”, sostuvo.
Según detalló, el problema es que los costos subieron incluso más que los precios de los granos. “Los costos aumentaron más que proporcionalmente que lo que aumentaron los granos y eso termina siendo un condicionante a la hora de producir”, afirmó.
Esta situación podría influir en las decisiones de los productores para la próxima campaña agrícola. Vasquetto indicó que el maíz requiere más inversión que la soja, principalmente por el uso de fertilizantes, por lo que muchos productores podrían inclinarse por sembrar más soja. “Es mucho más caro hacer maíz que hacer soja, por lo tanto cambian las intenciones de siembra”, explicó.
El especialista también mencionó que el contexto internacional genera preocupación en la logística del sector. En Estados Unidos, por ejemplo, existe incertidumbre sobre la llegada de fertilizantes importados para la próxima campaña. En Argentina, en tanto, uno de los principales problemas es el aumento del precio del gasoil.
En relación con la comercialización, Vasquetto sugirió que los productores analicen bien sus estrategias. Señaló que actualmente el maíz temprano ya no tiene la ventaja de precio que solía tener frente al tardío.
En el caso de la soja, en cambio, observó una oportunidad en el mercado de futuros. “Para traducírselo al productor: haga caja con maíz, guárdese la soja y póngale precio en los futuros de noviembre”, recomendó.
Según explicó, esta estrategia podría permitir “ganar aproximadamente un 17% en dólares solamente por cambiar la forma de comercializar”.
Por último, consideró que la incertidumbre marcará las decisiones del sector en los próximos meses. “En este escenario de tanta volatilidad y con costos que podrían seguir subiendo, el productor va a ser cauto”, concluyó.