El consignatario destacó el acompañamiento del público y del equipo de trabajo tras concretar un remate que calificó como “un día ganado” para la firma.
En el marco de Expoagro 2026, el consignatario Ariel Sáenz protagonizó un remate que dejó un fuerte componente emotivo y un balance positivo para la firma, en lo que definió como un momento esperado por todo el equipo.
Tras la subasta, Sáenz expresó su satisfacción por el resultado alcanzado y por el acompañamiento del público. “Súper emocionado, la verdad que un momento esperado por toda la firma y las dos firmas que nos acompañan. Creo que no hacen falta las palabras”, señaló.
El rematador remarcó especialmente el afecto recibido durante la jornada y el respaldo de quienes forman parte del proyecto. “Emocionante el cariño de la gente, cómo nos ha recibido el escuadrón. Así que la verdad que soy un agradecido de la vida y de este trabajo”, afirmó.
En ese sentido, también valoró el rol del equipo y de quienes integran el mercado que están impulsando. “Un agradecido al equipo de trabajo que compone la empresa y a los asociados a este mercado federal que estamos creando”, indicó.
El consignatario también reflexionó sobre el camino recorrido y el crecimiento del proyecto. “Cuando uno para y mira para atrás y el camino transitado, se da cuenta de lo bendecido que soy por contar con la gente que se asocia con nosotros y por el equipo de trabajo que tenemos”, expresó.
Finalmente, el consignatario reconoció la importancia del escenario en el que se desarrolló la subasta y confesó los nervios previos al evento. “En la previa me preguntaron si estaba nervioso, y obvio que sí, porque estaba en la catedral ganadera. Pero gracias a Dios salió todo bien”, concluyó.