La Cámara Segunda del Crimen y un jurado popular aplicaron la pena máxima a Anselmo González, de 63 años. La Justicia demostró que las agresiones sexuales y amenazas que la menor sufría por parte de su tío en la localidad de Arias fueron la causa directa de su trágica decisión.
En un fallo contundente, la Justicia de Río Cuarto condenó a cadena perpetua a Anselmo González, hallado culpable de abusar sexualmente de su sobrina de 11 años. La sentencia, dictada por los jueces técnicos de la Cámara Segunda del Crimen junto a jurados populares, validó la postura de la fiscal de Cámara, Rosario Fernández López, quien logró demostrar en el juicio el vínculo directo e innegable entre las agresiones y el posterior suicidio de la niña.
De acuerdo con la investigación y la acusación formal, los aberrantes episodios tuvieron lugar durante el año 2023 en la localidad de Arias, ubicada a casi 200 kilómetros al sureste de Río Cuarto.
Los hechos ocurrían en la vivienda de la abuela paterna de la víctima, lugar donde también residía el condenado, Anselmo González. La Justicia comprobó que, aprovechando que la dueña de casa de 84 años se encontraba postrada en una cama por problemas de salud, el agresor sometía a la niña en una situación de extrema vulnerabilidad.
El expediente judicial detalla el nivel de terror al que estaba sometida la víctima. El hombre la obligaba a levantarse la ropa para realizarle tocamientos, utilizando un altísimo grado de violencia psicológica.
Para garantizar su impunidad y el silencio de la menor, González la amenazaba empuñando una cuchilla, advirtiéndole que si no obedecía o si contaba lo que estaba sucediendo, asesinaría a su madre y prendería fuego la casa familiar.
El tribunal entendió que este contexto de abuso sistemático y violencia intrafamiliar extrema arrinconó a la pequeña y la empujó a tomar la fatal decisión de quitarse la vida, lo que fundamentó de manera unánime la aplicación de la pena máxima contemplada por la ley.