El presidente de la Mesa de Buenas Prácticas Agropecuarias de Río Cuarto, Gustavo Rinaudo, participó de una recorrida técnica en Escobar junto a integrantes de la entidad. Destacó el nivel tecnológico del sector, la importancia de las buenas prácticas en la producción y el aporte de la industria para lograr alimentos de calidad, como el maní argentino que se consume en el mundo.
Durante una visita institucional realizada en Escobar, integrantes de la Mesa de Buenas Prácticas Agropecuarias (BPEA) de Río Cuarto recorrieron distintos espacios vinculados a la innovación tecnológica y a la industria de insumos para el agro. Su presidente, Gustavo Rinaudo, valoró la experiencia y remarcó el avance que observa en el sector.
“Como mesa vinimos a ver un poco toda la tecnología que hay en esta exposición, que es enorme. La verdad que yo hacía muchos años que no participaba en una jornada así, y me voy maravillado de tanta tecnología y herramientas disponibles para el productor”, expresó.
En el marco del viaje, la delegación también visitó una planta industrial vinculada al desarrollo de insumos agrícolas. Según explicó Rinaudo, el objetivo fue conocer de cerca los procesos productivos y las prácticas que garantizan la calidad de los productos.
“Parte del viaje fue venir a conocer la planta que tiene AFA de biológicos y de fraccionamiento de insumos. La verdad que es una maravilla que tengamos plantas de este nivel y que se puedan mostrar tanto a productores como a técnicos, donde está puesta toda la aplicación de buenas prácticas para hacer un buen producto, ya sea biológico o sintético”, señaló.
El dirigente también puso el foco en la producción de maní, uno de los productos emblemáticos de la región, que se destaca en los mercados internacionales por su calidad.
“Uno que viene de hace tantos años con el maní pregonando las buenas prácticas en el cultivo sabe la ventaja que tiene. Es un fruto que consume directamente el ser humano y que debemos presentar con muy buena calidad”, afirmó.
En ese sentido, subrayó que el proceso de calidad comienza mucho antes de la industrialización. “Eso nace desde la elección de un lote, de la zona en la cual vamos a producir el maní, y después toda la parte industrial, que es la que hace gran parte para que tengamos un producto de primera calidad”, explicó.
Finalmente, Rinaudo destacó el aporte de la industria de insumos en ese proceso. “La planta de productos biológicos de AFA seguramente colabora con todo esto, como también la de los sintéticos. No nos olvidemos que gran parte de la producción agropecuaria se basa en insumos sintéticos, y también allí hay muy buenas prácticas para el envasado y fraccionamiento de los productos”, concluyó.