"Nos quieren robar el río": Advierten que la licitación del Paraná entrega la soberanía por 30 años
- 11/03/2026 10:05 hs
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Luciano Orellano, referente del Foro por la Recuperación del Paraná, cuestionó el nuevo proceso licitatorio para el dragado y balizamiento del río. Aseguró que profundizar el cauce para buques de gran porte secará los ecosistemas y denunció que Argentina es el único país que no administra sus propias vías navegables.
La hidrovía del río Paraná se encuentra nuevamente en el centro del debate ante la apertura de una licitación nacional e internacional para las tareas de dragado y balizamiento. El proceso, que abarca 1.238 kilómetros desde la confluencia con el río Paraguay, ha despertado fuertes críticas desde sectores que defienden la soberanía fluvial y el equilibrio medioambiental de la región.
Luciano Orellano, integrante del Foro por la Recuperación del Paraná y autor del libro «La Argentina sangra por las barrancas», dialogó con DE UNA sobre las implicancias de esta medida. Según el especialista, el país se encuentra en una "cruzada" frente a lo que define como un proceso de reestrangerización de una vía estratégica por donde circulan 120 millones de toneladas de carga anualmente.
El impacto ambiental: "Van a secar los humedales"
Uno de los puntos más críticos señalados por Orellano es la intención de profundizar el calado del río para permitir el ingreso de buques de ultramar de gran porte. El proyecto contempla pasar de los 34 a los 44 pies de profundidad en un tramo de 600 kilómetros.
Según el referente del Foro, el pliego contempla una "reestrangerización" del río por un periodo de 25 a 30 años, un plazo que condicionaría la soberanía nacional por tres décadas.
"Esto es bajar 3 metros por 600 kilómetros de largo de profundización y 130 metros de ancho. Eso lo que hace es encajonar el río, acelera el curso de las aguas para el desagote. Mientras Brasil retiene agua arriba para energía, en el medio se produce un daño colapsal en materia de humedales, flora y fauna", explicó Luciano Orellano.
Para el referente, meter barcos de 80.000 toneladas en la mitad de un continente es "una locura" que no ocurre en otras partes del mundo. Comparó la situación con el río Mississippi en Estados Unidos o los ríos en China, donde se utilizan sistemas de barcazas adaptados a la profundidad natural de los cauces. "Ya se inventaron los barcos para los ríos. Esta obra se acepta ahora sin estudio de impacto ambiental y las consecuencias serán colapsales: va a secar los humedales", sentenció.
Soberanía y control de los recursos
La crítica de Orellano no se limita a lo ecológico, sino que apunta a una estructura de "saqueo" y falta de control estatal sobre las exportaciones y el territorio. En ese sentido, remarcó que Argentina carece de flota propia y de puertos estatales operativos en la zona.
Al respecto, Luciano Orellano detalló: "Los puertos no son nuestros. Tenemos 9.000 kilómetros de litoral marítimo y fluvial y no tenemos un barco. El 98% del flete es extranjero. Los puertos son verdaderos enclaves coloniales de empresas como Cargill o Bunge, que tienen domicilio en paraísos fiscales, triangulan y falsifican cartas de porte".
"Ningún país del mundo renuncia a tener el control y la administración de su río, de controlar su riqueza para la felicidad del pueblo", afirmó el autor.
Finalmente, el referente del Foro destacó que actualmente se encuentran realizando una travesía que comenzó en Las Palmas para "abrazar a los pueblos del interior", argumentando que la sociedad suele vivir "de espalda" a esta problemática. "Nos quieren robar el río y la gente en general no lo sabe. Es la declinación de la soberanía nacional", concluyó.