En el programa "Es Un Montón" la periodista Paula Stecco conversó con la Dra. Mariana Apra, ginecóloga especialista en menopausia, quien regresó a Río Cuarto para brindar una atención integral. Con tecnología láser única en la ciudad, propone tratamientos personalizados para recuperar la salud íntima, la plenitud sexual y el bienestar emocional.
Históricamente, la llegada de la menopausia estuvo asociada a un proceso de resignación. Sin embargo, un cambio de paradigma impulsado por la ciencia y las propias necesidades de las mujeres busca derribar ese abandono. La doctora Mariana Apra (médica tocoginecóloga y especialista en longevidad saludable) se suma a la ciudad para abordar esta etapa desde una perspectiva integral: la prioridad ya no es solo vivir más, sino vivir mejor.
Tras formarse en la Universidad Nacional de Córdoba y desarrollar una extensa carrera asistencial y docente de más de 25 años en La Rioja, la Dra. Apra atiende ahora en Casa Avicena (Buenos Aires al 400), trayendo consigo herramientas y tecnologías inéditas en Río Cuarto.
El abandono del paciente y los síntomas silenciosos
"Las mujeres en esta etapa de la vida están abandonadas. Muchos profesionales les dicen que es 'lo que les toca vivir' y no es así", advirtió la doctora. Según explicó, la menopausia no es una enfermedad, sino un proceso evolutivo marcado por la caída de los estrógenos, las hormonas encargadas de regular múltiples funciones del organismo.
Esta disminución hormonal no solo provoca los conocidos "sofocos", sino que acarrea una sintomatología extensa que deteriora gravemente la calidad de vida:
Físicos y sexuales: Sequedad vaginal extrema (haciendo que las relaciones sexuales sean dolorosas), pérdida de orina, flacidez del piso pélvico e infecciones urinarias recurrentes.
Emocionales y cognitivos: Falta de energía, insomnio, caída abrupta de la libido, irritabilidad, oscilaciones del estado de ánimo y "niebla mental" (pérdida de concentración y olvidos frecuentes), producto de la falta de estrógenos en los receptores del sistema límbico.
Tecnología de punta: Láser y terapias biológicas
Para combatir estas afecciones, Apra destaca que el tratamiento es "un zapato a la medida de cada paciente". Más allá de las terapias hormonales convencionales por vía oral o local, la gran novedad es la incorporación de un láser de última generación, exclusivo actualmente en la ciudad.
A diferencia del ultrasonido (HIFU) o la radiofrecuencia, este láser genera una terapia fotolumínica que estimula la producción natural de colágeno, elastina y ácido hialurónico en la mucosa vaginal. "No es nada exógeno, el cuerpo recupera lo que perdió por el envejecimiento", detalló.
El procedimiento consiste en sesiones ambulatorias de 30 minutos en el consultorio. Es indoloro, no deja secuelas y permite la reinserción inmediata a la vida laboral y sexual.
Beneficios: Genera lubricación, mejora el tono muscular, ayuda en la incontinencia urinaria leve a moderada y regenera la microbiota íntima.
El tratamiento láser suele complementarse con terapias biológicas regenerativas como el Plasma Rico en Plaquetas (PRP), ácido hialurónico y exosomas, buscando reconstituir integralmente los tejidos.
Consulta estética y funcional
Otro de los motivos frecuentes de visita es la estética vulvar. "Las mujeres cada vez se miran más. Consultan por flacidez, tejidos desvitalizados o elongación de los labios menores, algo que incomoda al usar traje de baño o andar en bicicleta", comentó la profesional, quien también realiza intervenciones correctivas ambulatorias para mejorar el confort de las pacientes.
La Dra. Apra concluyó con un mensaje de esperanza para las mujeres de la región: "No se desahucien. Estamos para educar, prevenir y ofrecer múltiples opciones de tratamiento para que no pierdan su calidad de vida".