La provincia de Córdoba atraviesa este lunes una jornada de protesta educativa que se siente con fuerza en las aulas. Sin asistencia a los lugares de trabajo, los docentes de escuelas privadas iniciaron un paro de 24 horas para visibilizar un reclamo que combina el atraso de los sueldos locales con el recorte de partidas presupuestarias desde el Gobierno Nacional.
La adhesión a la medida de fuerza mostró números contundentes desde las primeras horas del día. Según los registros gremiales, el nivel de acatamiento general en el sector de la educación privada supera el 80%.
Aunque la gran mayoría de las instituciones permanecieron cerradas, en algunos colegios se implementó una modalidad alternativa. Un grupo minoritario de establecimientos optó por realizar un "acto de ingreso" (una presencia breve al inicio del día) con el posterior retiro del personal a sus hogares. Si bien esto generó variaciones mínimas en el porcentaje de algunas instituciones, desde el sector docente aseguran que la legitimidad del reclamo se mantiene intacta.
A la par del conflicto provincial, se mantiene una exigencia histórica hacia la administración nacional por los recursos destinados al financiamiento educativo.
Entre los puntos clave se encuentran:
- La restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID).
- El reclamo por componentes del salario que han sido eliminados o congelados.
- El flujo de partidas presupuestarias para asegurar la calidad educativa.
Durante la movilización en Córdoba Capital, que contó con la presencia de cuerpos orgánicos y representantes de diversas seccionales y escuelas, los dirigentes recalcaron que la protesta es la herramienta para hacer oír sus demandas.
Cristina Wender, secretaria general de SADOP, expresó: "Estamos convencidos de que la movilización y la presencia en la calle representan la única opción que nos queda para visibilizar y hacer oír nuestros justos reclamos. Creemos en la necesidad de seguir sosteniendo y profundizando estas medidas de acción directa".