"Todo el mundo lo conoce como Palito" y, del otro lado, con la humildad de quien ha recorrido miles de kilómetros de tierra para hacer bailar a la gente, respondió
Raúl Wolff. A través de una cálida entrevista del programa de
LV16 Radio Río Cuarto "Viva la Mañana", con los conductores
Pablo Ferrari y
Mercedes Magnano, "Palito" repasó su trayectoria.
A punto de cumplir seis décadas con la música, el líder de
"Los Americanos" de Ausonia desgranó una vida dedicada a los escenarios rurales, donde la precariedad técnica se suplía con pasión y la paga, a veces, era el aplauso y una buena comida caliente.
El mandato del abuelo y el "tarrito"
La historia de la orquesta tiene raíces profundas en la inmigración y en los sueños postergados. "Mi abuelo había venido de Entre Ríos y tocaba la acordeoncita chiquita, la verdulera", relató Wolff. Su padre, con un oído privilegiado, quiso seguir ese camino, pero el trabajo rural se impuso: "Mi abuelo le decía: 'Bueno, después de la cosecha te mando a estudiar el acordeón'. Y pasaba la cosecha y nada".
Ese deseo trunco se transformó en mandato para la siguiente generación. Su hermano Roberto fue enviado a Villa María a estudiar y, casi como un juego, Raúl se sumó siendo un niño.
"Mi hermano aprendió a tocar el acordeón y yo, con un tarrito, con 5 o 6 años, lo acompañaba", recordó con emoción.
Así, el 17 de octubre de 1966, debutaron oficialmente. El nombre del grupo también fue un legado, esta vez materno: "Mi mamá fue la que eligió el nombre. Su papá había venido de Italia 'a hacerse la América'. Por eso nos dijo: 'Ustedes tienen que ponerle Los Americanos'".

En la fotografía: Juan Gamboa (bajo), Raúl "Palito" Wolff (güiro y tumbadora), Roberto Wolff (acordeón), Jorge Sodero (batería), Enrique Peralta (guitarra) y Víctor Hugo Sodero Nievas (voz).
De Ramblers cargados y escenarios frágiles
La entrevista se llenó de risas y nostalgia cuando "Palito" abrió el baúl de las anécdotas de las "orquestas de pueblo". Historias de una época donde llegar al baile era una odisea.
"Teníamos un Rambler modelo 60. Andaba, pero iba tan cargado...", contó Wolff sobre un viaje a una escuela rural por un camino difícil. La velocidad era tal que la tracción a sangre les ganó la carrera: "Iba despacito y por ahí me dice mi hermana: 'Mirá, te pasó un sulki'. ¡Un caballo trotador nos pasó!".
Las condiciones técnicas también daban lugar a lo tragicómico. Wolff recordó una noche en una escuelita de campo donde el escenario se había montado sobre los bretes de los toros. "Estamos tocando una tarantela, 'Chau Moretina' se llamaba, y se subió la gente a bailar arriba", relató entre risas. "Se quebró el tirante de adelante... Yo fui al suelo, pero el baterista se vino rodando desde allá arriba con toda la batería. Y el público decía: 'Mirá, hicieron un chiste los músicos, se agacharon'".
También hubo recuerdos para el frío crudo de julio en lugares como Colonia Torino, donde la calefacción era gastronómica. "Hacían la Bagna Cauda y le ponían abajo unos tarritos con brasas para que estuviera siempre bien calentita. Entrábamos en calor con la Bagna Cauda... Después llegamos con un poco de olor a ajo, pero bueno", remató con humor.
El consejo del cardiólogo y el recuerdo del hermano
Más allá de las risas, hubo momento para la emoción profunda. La orquesta sufrió recientemente la pérdida de Roberto, el hermano acordeonista y fundador.
"Mi hermano falleció en septiembre. Tocó hasta el último, dos o tres meses antes de enfermarse, tocó con 81 años", destacó "Palito", evidenciando que la música fue el motor vital de la familia.
De hecho, para el propio Raúl, la música fue literalmente una cuestión de salud. Durante años dividió su tiempo entre los instrumentos y su oficio de carnicero, hasta que el cuerpo le dio un aviso.
"Me dijo el cardiólogo: 'Dejá esa carnicería y dedicate a la música'. Y así fue. Fue un buen consejo que me hizo muy feliz", confesó.
Vigencia absoluta
Hoy, "Los Americanos" siguen girando.
"La gente hoy en día baila mucho, no para de bailar", aseguró Wolff, quien se confiesa feliz cada vez que carga los instrumentos en el auto, acompañado por su esposa, su compañera de toda la vida y "única novia", con quien comparte mates y rutas.
Esta noche, la orquesta se presentará en el Centro de Jubilados de Banda Norte (Isabel la Católica 69), demostrando que, como dijo "Palito" al cerrar la nota:
"No se gana mucho ahora, pero lo que disfruto... mirá, eso es muy lindo".
VIVA LA MAÑANA
PABLO FERRARI Y MERCEDES MAGNANO
LV16 RADIO RÍO CUARTO