La familia del remisero asesinado en Río Cuarto cuestiona la posibilidad de que el criminal, condenado a nueve años de cárcel, vuelva a su casa tras permanecer en el Complejo Esperanza. Pablo Romero, abogado de los familiares de Facundo Pereyra, dialogó con DE UNA
Pablo Romero, abogado de los familiares de Facundo Pereyra, dialogó con DE UNA. El hombre era un remisero de 46 años que, mientras trabajaba en el barrio 400 Viviendas, fue asesinado por un menor de 16 años.
El letrado explicó que antes de establecer la pena efectiva, el régimen penal establece ciertas condiciones para evitar la prisión del menor. Existió un periodo de prueba de 8 meses. En los primeros 4 meses, el joven se alojó en el Complejo Esperanza. Con la autorización de psicólogos y el equipo técnico de Tribunales, el tiempo restante constó de salidas transitorias. El 6 de febrero ya se encontraba en su lugar de origen, junto a sus padres. “No creo que sea un tiempo prudente para que tome conciencia”, expresó el letrado.
Indicó que el joven ya cumplió 18 años, su responsabilidad ya se determinó y el tratamiento tutelar se concretó. En base a estos requisitos, el juez Diego Ortiz decidirá si se impone o no la pena, en una audiencia que tendrá lugar el 5 de marzo.
En caso de quedar en libertad, el abogado comentó que, según su experiencia, “lo que se hizo siendo menor, no cuenta como agravante y no le queda responsabilidad”. Otra posibilidad seria que resida en el Complejo Esperanza hasta los 21 años.
Los informes de Senaf detallan una buena conducta del joven. Alojaron resultados positivos acerca de la contención familiar y la evaluación psicológica. “Lo encuentro insuficiente”, dijo el abogado. “No me sorprende si se ve involucrado en un futuro en otra situación delictiva”. El asesino continúa con la asistencia de la escuela y a un taller de carpintería y electricidad en el Complejo. Además, juega al futbol en un club de la ciudad.
DE UNA