En las calles el paisaje de mochilas térmicas y motocicletas zigzagueando el tránsito es parte de la diaria. Sin embargo, detrás de la inmediatez de cada entrega, existe un sistema de métricas que regula la vida de miles de repartidores. Mariano Dichiara, trabajador del sector, analizó el impacto que podría tener la reforma laboral en su actividad cotidiana, poniendo el foco en la verdadera autonomía de quienes prestan servicio para las aplicaciones de delivery.
Según explicó el cadete, la expectativa principal reside en la posibilidad de gestionar el tiempo de trabajo sin las presiones que hoy impone la tecnología. Actualmente, la figura del monotributista se ve condicionada por algoritmos que evalúan el rendimiento minuto a minuto.
Uno de los puntos más críticos que enfrentan los repartidores es el condicionamiento a través de métricas. Mariano Dichiara detalló que, a pesar de ser trabajadores independientes, no gozan de una libertad total para decidir cuándo conectarse. "En este momento estamos como sujetos a ciertas métricas que tiene la aplicación, en donde no somos 100% libres como independientes que deberíamos ser", sostuvo.
El trabajador describió que el incumplimiento de horarios agendados deriva en consecuencias directas sobre sus ingresos:
Dichiara, expresó: "Si no cumplís los horarios, nos afectan en las métricas. Tengo entendido que eso podría llegar a cambiar; nos deberían dar la libertad de poder elegir salir a trabajar o no. Hasta ahí, creo que es un punto a favor de nosotros".
Esta dinámica se vuelve especialmente compleja ante imprevistos técnicos, como la rotura de una moto. En esos casos, el cadete depende de que otro compañero tome su turno para evitar una "reprimenda" o sanción. "O lo cumplís o tenés una sanción. Te bajan puntos en un sistema de ranking que separa a quienes cumplen al 100% de los que no", añadió.
La posición en el ranking no es solo una cuestión de prestigio interno, sino que afecta directamente el bolsillo. Las aplicaciones agrupan a los trabajadores según su desempeño y cumplimiento. Una "no prestación de servicio" es decir, faltar a un turno que nadie más tomó baja al repartidor de grupo, lo que reduce la cantidad y calidad de los pedidos asignados, además de los adicionales.
Respecto a la diferencia salarial, Dichiara puntualizó: "Entre el grupo uno y el grupo dos hay una diferencia de adicional por grupo de 100 pesos nada más. Pero en el paquete semanal, si uno logra hacer 200 pedidos, son 20.000 pesos más; hace la diferencia".
Frente a los debates en redes sociales sobre la desprotección del sector, el repartidor aclaró la situación vigente respecto a la seguridad social. Aseguró que la aplicación brinda un seguro mientras se está repartiendo, mientras que la obra social corre por cuenta del trabajador a través del pago del monotributo. "No veo ni punto a favor ni punto en contra en eso con la nueva ley, es algo que debería ser así siempre", consideró.
En cuanto a la realidad económica del rubro mariano brindo datos económicos:
- Jornada laboral: Aproximadamente entre 8 y 10 horas diarias.
- Frecuencia: 6 días a la semana (con un día de descanso).
- Ingresos estimados: "No menos de 250.000 pesos a la semana".
La variabilidad depende siempre de la demanda, siendo los fines de semana los días de mayor actividad, mientras que los días de semana requieren más horas de conexión para alcanzar los montos objetivos.