Así lo describió el ingeniero agrónomo Franco Malattini, reconocido asesor e integrante de Agricultores Federados Argentinos, quien detalló el panorama productivo en Río Cuarto y localidades aledañas, donde la falta de agua comienza a generar síntomas visibles en los cultivos y obliga a extremar los monitoreos a campo.
Zonas con alivio y otras aún comprometidas
Según explicó Malattini, el área de Coronel Moldes y alrededores recibió lluvias durante los últimos dos fines de semana, lo que permitió una cierta recomposición de los cultivos. “Si bien venimos de un período prolongado de estrés, se nota que los cultivos se están reactivando”, indicó. En este contexto, los maíces tardíos muestran una reanudación de su desarrollo, mientras que los maíces sembrados temprano ya se encuentran “entregados”, transitando la etapa de secado y con resultados productivos que aún están por definirse.
En contraposición a lo mencionado anteriormente, distinta es la situación hacia el norte de Coronel Moldes, abarcando zonas como Bulnes, Sampacho y Suco, donde el milimetraje fue considerablemente menor. Allí, el estrés hídrico continúa siendo severo y las lluvias recientes no alcanzaron para reactivar plenamente los cultivos.
Síntomas claros de estrés en soja y maíz
En las recorridas a campo, el técnico describió señales típicas de déficit hídrico. En soja, se observa el envés de las hojas, un mecanismo de defensa frente a la falta de agua, mientras que en maíz aparece el clásico encartuchando o enrollado de hojas, asociado tanto al estrés hídrico como a las altas temperaturas. “En la zona de Río Cuarto y más al norte, la lluvia fue muy despareja. Los cultivos se mantienen, pero están en una especie de latencia, con perfiles de suelo prácticamente sin humedad y con necesidad urgente de nuevas precipitaciones”, advirtió.
Alerta sanitaria: avance de arañuela
Además del impacto climático, Malattini puso el foco en un problema sanitario que comienza a ganar protagonismo: la arañuela en soja, favorecida por las condiciones de sequía.“El productor tiene que monitorear sí o sí. Muchas veces la soja se ve linda desde arriba, pero cuando uno revisa abajo encuentra telitas de araña con puntitos rojos, que son los ácaros”, explicó. Este insecto provoca una especie de “sofocación” en la planta, acelerando el secado de las hojas y comprometiendo el rendimiento.
El especialista remarcó que no cualquier insecticida es efectivo para su control, por lo que recomendó realizar recorridas frecuentes y asesorarse técnicamente antes de intervenir.
Recomendación clave: recorrer los lotes
Con un escenario todavía abierto y muy dependiente de futuras lluvias, Malattini insistió en la importancia del seguimiento permanente de los cultivos y dejó abierta la posibilidad de contacto para consultas técnicas, en un momento donde cada decisión puede marcar la diferencia en la campaña.
VALOR AGREGADO AGRO
GERMÁN TINARI