La reconocida artista y coordinadora cultural repasó la nutrida agenda de verano en Río Cuarto, defendió el espacio de las mujeres en los escenarios y lanzó una dura crítica a la pérdida de compromiso social en los grandes festivales de folklore. Mirá el streaming.
El verano en Río Cuarto se vive a pleno con una propuesta cultural que busca habitar los espacios públicos y poner en valor el talento local. Deolinda Sosa, coordinadora en representación de la Fundación por la Cultura, visitó los estudios de "Es un montón" para detallar el éxito del ciclo "Cantoras", una iniciativa que ya transita su tercera edición y que se ha convertido en el corazón de la Plaza del Pueblo.
Sosa destacó que la programación está diseñada para que los vecinos puedan disfrutar de miércoles a domingos en diferentes escenarios:
- Miércoles: Ciclo "Cantoras" en la Plaza del Pueblo (entre el Viejo Mercado y el Concejo Deliberante).
- Jueves: Teatro en el mismo espacio.
- Viernes: Milonga, un espacio que convoca a bailarines de tango de todas las edades.
- Domingos: Actividades para las infancias en el Galpón Blanco del Andino, a partir de las 18:00 hs.
"Es un trabajo en equipo fantástico. Armamos escenografía y ponemos cientos de sillas en minutos para que la gente esté cómoda", destacó Deolinda, quien también hizo un llamado a la "gorra consciente" en los espectáculos de teatro e infantiles: "La cultura somos todos. Un aporte ayuda a los artistas, teniendo en cuenta que cualquier show hoy no baja de los cinco mil pesos".
"Cantoras": Un compromiso con el género
Al hablar del ciclo que reúne a mujeres sobre el escenario, la voz de Deolinda se transforma. Ella misma reconoce que el proyecto nació de una charla personal con el "profe" Sasa, impulsada por su propia experiencia en la industria: "Solo Dios y yo sabemos lo que me costó llegar. Sigue siendo muy difícil para la mujer ocupar un espacio en cualquier ámbito. Por eso pedí darle la oportunidad a ellas y, en lo posible, que sus músicos también sean mujeres".
El ciclo no solo busca visibilidad, sino profesionalismo. Sosa subrayó que, ya sean artistas consagradas o nuevas revelaciones, todas las actuaciones son remuneradas. "Acompañamos en todo, desde el sonido hasta el look en el camarín. Si yo hubiera tenido esa guía cuando empecé, todo habría sido distinto", reflexionó.
Una crítica a los grandes festivales
Consultada sobre su visión actual de los escenarios masivos como Jesús María o Cosquín, Sosa fue contundente y aseguró sentir esos espacios como "lejanos".
"No es el Cosquín que yo pisé y lloré. Los cantores de hoy no cantan lo que tienen que cantar", sentenció. Para la artista, se ha perdido el compromiso social que caracterizó a figuras como Mercedes Sosa, Horacio Guarany o Víctor Heredia. "Hoy, mientras el tema pegue y se baile, va todo. Se cantan zambas que parecen baladas y no se respetan los tiempos ni el contenido. Deberíamos estar con el puño arriba cantando por lo que pasa en el pueblo".
Además, denunció la precarización del músico detrás de las "pistas" digitales: "No me voy a bajar los pantalones ante los grandes festivales. Me costó mucho, me costó lágrimas de sangre para que hoy me digan de ir con una pista. El músico es una familia, es una industria que se está abandonando".
El regreso a los escenarios
Pese a su rol administrativo, Deolinda Sosa confirmó que su pasión por el canto sigue intacta. De la mano de Germán Palmisano, iniciará una gira por la provincia de San Luis, comenzando este fin de semana en la localidad de Naschel.
Finalmente, invitó a la comunidad a seguir las redes de la Subsecretaría de Cultura de Río Cuarto para conocer la grilla detallada y apoyar a los artistas locales que, cada miércoles, transforman la Plaza del Pueblo en un refugio de talento femenino.