En el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer, la comerciante de Río Cuarto compartió su testimonio tras 23 años de convivencia con la enfermedad. En una charla íntima en Mucha Mer, reflexionó sobre la importancia de habitar el presente, el valor de los afectos y la publicación de su primer libro.
El estudio de "Mucha Mer", se colmó de emoción con la presencia de Andrea Bertolino. Desde la experiencia de quien lleva más de dos décadas dándole batalla a diagnósticos complejos, la comerciante local se convirtió en un símbolo de resiliencia. Especialmente, luego de protagonizar una campaña de concientización donde se mostró sin peluca frente a sus clientes.
"Es difícil llevar una enfermedad como el cáncer. Sentarte delante de un médico y hacerte un estudio es tremendo", contó Bertolino. A sus 36 años, recibió el primer diagnóstico de cáncer de mama. A los 45, la enfermedad apareció en la otra mama, y a los 52 enfrentó un tercer cuadro agresivo que afectó ovarios, útero y otros órganos.
Tras 23 años de tratamientos, quimioterapias y cirugías, Bertolino aseguró que su perspectiva dió un giro de 360º. "Siempre pensé en mañana y no en hoy. Ahora es hoy. Me acuesto y chau, hasta mañana. Si me levanto, me levanto; y si no, es porque Dios no quiso que me levantara más. Hoy trato de conocerme todos los días", reflexionó.
Este cambio de pensamiento, también impactó en su forma de relacionarse con el entorno. "Si vos estás al lado mío es porque querés estar al lado mío: enferma, parada, chueca, renga, derecha, preciosa, fea, pelada... Elegime como soy. No me mires enferma, mírame como Andrea Bertolino", manifestó.
La comediante hizo hincapié en que quienes acompañan a la persona enferma, muchas veces sufren de una manera particular. Al recordar la operación que atravesó a los 52 años, relató lo difícil que fue para sus hijos, Nicolás y Abril. "El que está al lado la padece peor que el que está enfermo, porque el que está enfermo no tiene alternativa, y el que está al lado no sabe cómo ayudar", explicó.
Colmada de emoción, confesó que decidió pedirle a su hija que se mudara para protegerla del desgaste emocional de convivir con la enfermedad. "Dije: 'Esto no es vida para ella'. Fue muy chocante, pero ella hoy es una chica increíble, se la piloteó con una mamá enferma". Bertolino anunció que próximamente publicará su libro autobiográfico, titulado con su nombre. En la obra recorre su infancia, su vida en Perú, su matrimonio y, fundamentalmente, su experiencia con el cáncer. El objetivo principal es "ayudar a otros a poder levantarse de la cama".
Para Bertolino, la clave reside en dos conceptos que repitió como un mantra: tiempo y pausa. "Cuando te largan una noticia como una bomba, hacé una pausa. Cinco minutos. Respirá, relajate, sentate. Pausa y tiempo son palabras fundamentales", aseguró.
"Amo esta vida. Sigo eligiendo la vida. Hay hijos, hay proyectos. Así se cumplan o no se cumplan. Hay que ponerle huevo a esta enfermedad", concluyó en Mucha Mer, repleta de vitalidad aún en los días difíciles.