Tras las detenciones por el crimen del albañil en General Levalle, su hermana brindó un conmovedor testimonio. Aclaró que la víctima no tenía vínculo previo con los atacantes, 'Dejaron a dos niños sin padre', expresó con dolor.
El dolor y la incertidumbre golpean fuerte a la familia de Maximiliano Galván, el joven albañil que perdió la vida tras una violenta agresión en la localidad cordobesa de General Levalle. Su hermana Débora brindó detalles sobre los últimos momentos del trabajador y desmintió versiones que vinculaban el ataque con un conflicto laboral previo.
Según el relato de la familia, Maximiliano, quien se encontraba en la localidad trabajando en una obra junto a su primo, se dirigió a un quiosco para realizar una compra. "A él se le cae el teléfono, cuando se le cae el teléfono vuelve a buscarlo y se lo rompen", relató su hermana.
Ese pequeño incidente habría sido el detonante de una discusión. De acuerdo con testimonios que llegaron a la familia, el joven intentó retirarse del lugar para evitar el conflicto. "Él en ningún momento quería pelear, incluso dicen que él se va yendo y viene una mujer y lo empuja", explicó Débora. Tras ese empujón, se habría sumado otro hombre que le propinó un golpe, provocando que Maximiliano cayera y golpeara su cabeza contra el suelo. En el piso, los agresores habrían continuado con la golpiza.
Pese a la gravedad de las lesiones, el joven logró regresar por sus propios medios al domicilio donde paraba. Allí alcanzó a contarle a su primo que lo habían golpeado antes de que la Policía llegara al lugar tras la denuncia de un vecino.
Inicialmente, fue atendido en el hospital local de General Levalle, donde recibió puntos de sutura. Sin embargo, su estado de salud se deterioró rápidamente y fue trasladado de urgencia a Río Cuarto. "Ya cuando llega a Río Cuarto él ya perdió la conciencia, se dormía", recordó su hermana. Aunque tuvo breves momentos de lucidez donde reconoció a sus familiares, su estado fue irreversible.
Una de las principales aclaraciones que la familia quiso realizar es que Maximiliano no tenía relación alguna con los cuatro detenidos por el hecho. "Él no trabajaba con estas personas, no era amigo de estas personas", enfatizó Débora, descartando la hipótesis de una pelea entre compañeros de trabajo.
Respecto a los sospechosos, la familia recibió información de los vecinos de General Levalle, quienes señalaron a los agresores como personas "problemáticas" en el pueblo. Uno de los detenidos, un hombre de 47 años, tendría antecedentes previos. "La gente de ese pueblo nos dijo que esta gente ya ha tenido problemas. Hay uno que tiene tres causas", mencionaron.
Maximiliano residía habitualmente en Santa Rosa y viajaba a distintos pueblos de la región según el avance de las obras de albañilería en las que participaba desde hace aproximadamente dos años.
"Vamos a hacer justicia porque es algo que se podría haber evitado. A él le quitaron la vida, dejaron a dos niños sin padre y él no se lo merecía, era una persona buena", expresó su hermana. La familia ya ha contactado a un abogado para presentarse como parte en la causa y espera que el avance de la investigación policial eche luz sobre el brutal ataque.