María Alexandra Gómez, esposa de Nahuel Gallo, relató el calvario que vive su familia mientras el gendarme permanece más de un año en cautiverio en Venezuela. La mujer exige una postura más firme a la Iglesia y mantiene la esperanza tras la caída de Nicolás Maduro.
Para María Alexandra Gómez, la angustia se mide en 412 días. Ese es el tiempo que su esposo, el gendarme Nahuel Gallo, lleva privado de su libertad en Venezuela. En una charla cargada de emoción con Radio Río Cuarto, la mujer detalló cómo transita estos momentos de incertidumbre en Buenos Aires. "Nahuel confía en nosotros, sabe que toda la Argentina está pidiendo que vuelva pronto", afirmó.
La situación legal de Gallo es, según su familia, un laberinto de irregularidades. La mujer fue tajante al describir la figura jurídica que atraviesa el gendarme: "Nahuel no está enfrentando ningún proceso penal legal en Venezuela. Nahuel es un desaparecido forzado, es un crimen de lesa humanidad y es lo que hemos venido denunciando a lo largo de este año".
En las últimas horas, los familiares acudieron a la nunciatura apostólica para elevar un petitorio, aunque el recibimiento no fue el esperado. "Fue un poco doloroso la forma en que nos quisieron tratar al principio, que no nos querían recibir porque dicen que tenemos que pedir audiencia. Somos familiares desesperados, no contamos con los lapsos de tiempo que ellos quieran", relató Gómez.
En ese sentido, lanzó un mensaje directo a las autoridades eclesiásticas: "La Iglesia tiene que formar parte firme. No es tratar de politizar la fe, sino de que tengan una postura más firme en la exigencia del respeto a los derechos humanos. No hay que ser tibios".
Víctor, el hijo de 3 años de la pareja, pasó casi la mitad de su vida sin contacto con su padre. El niño cumplió años hace apenas tres días, una fecha que movilizó por completo a la familia."Él es un niño muy inteligente, siente que mamá está triste y que falta papá. Víctor conoció cosas que no tenía que conocer un niño de su edad", recordó Gómez.
La reciente captura de Nicolás Maduro generó una mezcla de sensaciones en el entorno de los argentinos detenidos. Si bien la noticia trajo esperanza, el paso de los días sin novedades concretas sobre Nahuel, transformó ese sentimiento en frustración. "Me trajo muchísima angustia porque pensábamos que esto podría acabarse el mismo 3 de enero y ya estamos a 24", señaló la esposa del gendarme.
En cuanto a la gestión de Javier Milei, reconoció el acompañamiento recibido. "El Gobierno nacional ha estado siempre pendiente, al tanto de Víctor y de los pedidos en todos los foros internacionales", concluyó.