“La reforma es regresiva e incierta jurídicamente"
- 19/12/2025 10:11 hs
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La abogada especialista en Derecho Público, Cristina Azocar analizó el debate por la reforma laboral impulsada por el Gobierno y advirtió sobre su inconstitucionalidad, la falta de discusión real en el Congreso y el riesgo de mayor litigiosidad.
Cristina Azocar
La abogada especialista en Derecho Público, Cristina Azocar habló en Micrófono Abierto valoró que el tratamiento legislativo no haya avanzado de manera acelerada, como pretendía inicialmente el Ejecutivo. “La idea que tenía el gobierno era hacer de este proyecto un tratamiento express, lo cual no ha podido ser, y eso permite que las distintas instituciones puedan plantear cómo ven esta reforma”, señaló. No obstante, aclaró que otra cuestión es que esos aportes sean efectivamente escuchados.
Según la abogada, los debates en comisión ya dejaron en evidencia serias objeciones técnicas. “Si uno escucha el debate, los aportes están pudiendo adelantar que, así como viene planteada la reforma es evidentemente inconstitucional”, afirmó y agregó: “Estamos a tiempo de hacer las cosas bien, siempre y cuando se quieran hacer las cosas bien”.
Azocar reconoció la necesidad de actualizar el mundo del trabajo, pero marcó un límite claro. “No está mal modernizar el tema laboral, pero modernizar no significa quitar derechos”, sostuvo. En ese sentido, destacó propuestas alternativas surgidas del debate, como la regulación de los algoritmos, la protección de los trabajadores de plataformas, la igualdad de género y la ampliación de licencias parentales. “Hay que equiparar derechos de una manera beneficiosa, no para atrás”, remarcó.
La especialista fue categórica al evaluar el impacto del proyecto. “Esta reforma, como está planteada, es totalmente regresiva jurídicamente hablando”, dijo, y advirtió que ni siquiera queda claro el beneficio para empresarios y pymes. “Es una reforma incierta, abre un camino a la litigiosidad y no cumple con los propósitos que dice perseguir”, explicó.
Finalmente, cuestionó la falta de debate profundo en el Congreso y llamó a interpelar a los representantes. “Hay diputados que no saben de lo que están hablando, y eso es gravísimo”, afirmó. “El Congreso no puede ser una escribanía del Poder Ejecutivo, porque eso no le hace bien a nadie”, concluyó.