Ricardo Gil Lavedra, Guillermo Ledesma y Jorge Valerga Aráoz recorrieron por primera vez el sitio donde funcionó el mayor centro clandestino de detención del interior del país. Fueron recibidos por la ministra Liliana Montero y compartieron la jornada con sobrevivientes, antes de recibir el título de Doctor Honoris Causa de la UNC a 40 años de la histórica sentencia.
Momentos de profunda emoción y reflexión colectiva se vivieron en el Espacio de Memoria “La Perla” con la visita de Ricardo Gil Lavedra, Guillermo Ledesma y Jorge Valerga Aráoz, tres de los magistrados que integraron el tribunal que, hace 40 años, llevó adelante el Juicio a las Juntas Militares por crímenes de lesa humanidad.
Acompañados por una comitiva que incluyó al referente democrático chileno Sergio Bittar, los exjueces caminaron por primera vez por el predio donde funcionó el mayor centro de detención y exterminio del interior de Argentina. Durante el recorrido, destacaron la cuidada resignificación del lugar, la conservación de las estructuras y las intervenciones artísticas y documentales que ayudan a interpretar la historia reciente.
La anfitriona de la jornada fue la ministra de Desarrollo Humano, Liliana Montero, quien calificó el evento como “histórico”. En virtud de las políticas de Memoria, Verdad y Justicia del Gobierno provincial, el sitio que hace casi 50 años fue escenario de crueldad, hoy convertido en un museo vivo, permitió el encuentro entre quienes padecieron el terror y quienes asumieron la responsabilidad de juzgarlo.
Testimonios del horror y la justicia
La visita contó con la presencia de Ana Mohaded, documentalista y exdecana de la Facultad de Artes, y el artista “Toto” López; ambos exdetenidos y testigos clave en el Juicio a las Juntas. Ellos ilustraron el recorrido con relatos en primera persona que los magistrados agradecieron con profundo respeto.
Gil Lavedra se mostró visiblemente conmovido: “Uno toma contacto con los lugares donde sucedieron cosas horrendas. Y por cierto celebro también que haya visitas, sobre todo de jóvenes, que puedan recorrer este lugar que mantiene viva la memoria”. Además, el exjuez resaltó el valor del reciente hallazgo de restos óseos en fosas clandestinas del predio por parte del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), señalando que esto “permitirá recuperar la identidad de personas desaparecidas”.
Por su parte, Guillermo Ledesma destacó el valor del sitio como testimonio vivo del terrorismo de Estado: “Este lugar ayuda muchísimo a conservar la memoria, fundamental para los jóvenes y las generaciones futuras”.
En la misma línea, Valerga Aráoz subrayó la carga emocional del momento: “Es una gran emoción ver y visitar el lugar en este marco tan especial. Este espacio de la memoria siempre nos hace sentir profundamente lo que atravesaron en este centro clandestino. Hoy seguimos avanzando en la lucha contra esas injusticias”.
También participaron de la visita la secretaria de Derechos Humanos y Diversidad, Tamara Pez; el secretario del Juzgado Federal nº 3, Miguel Ceballos; el dirigente Mario Negri y el presidente del Colegio de Abogados de Córdoba, Eduardo Vittar.
Reconocimiento académico
La recorrida por “La Perla” sirvió de antesala a la distinción académica de Doctor Honoris Causa que la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) otorgó a los magistrados. Este reconocimiento, propuesto por la Facultad de Derecho y aprobado por el Consejo Superior, también alcanzó al expresidente de Uruguay, Julio María Sanguinetti. Todos ellos, presentes en Córdoba, fueron protagonistas centrales de la reconstrucción democrática en Argentina, Chile y Uruguay.
Premio al Equipo de Antropología Forense
En el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos, el pasado 10 de diciembre se entregó por primera vez el Premio Otilia Argañaraz. Esta distinción, instituida por la ley provincial 10.504 en honor a la referente de Abuelas de Plaza de Mayo, fue otorgada al Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) por decisión de la Comisión Provincial de la Memoria y con el apoyo del Ministerio de Desarrollo Humano.
Durante el acto realizado en el Archivo Provincial, la ministra Montero entregó el premio a Dante Vullo, quien lo recibió en nombre del equipo. “Los integrantes del EAAF hicieron de la ciencia una ética. Donde hubo silencio, ellos pusieron memoria, pusieron reconstrucción de identidades y la posibilidad de elaborar el duelo, algo esencial para el ser humano”, concluyó la funcionaria.