La historia del viñedo “El Pantanillo” comenzó a tomar forma cuando Hernán Harguindegy, oriundo de Florencio Varela, decidió junto a su familia “elegir este lugar tan bonito, tan tranquilo y amable”. Tras años dedicados a la actividad agropecuaria y un proyecto de cría de caballos árabes, la vida lo llevó a abrir una vinoteca en Achiras. Allí conoció a Gustavo Cimadevilla, a quien define como un compañero de sueños. “Él me contó su sueño que era tener un viñedo y yo estudié agronomía… entonces se me ocurre decirle si podíamos llevar adelante ese sueño junto conmigo”, recuerda Hernán.
Gustavo, por su parte, rememora aquel encuentro decisivo: “Coincidimos en un par de charlas, ya coincidimos en lo que nos gustaba y seguramente teníamos adentro nuestro un sueño que se fue leudando”. Y destaca la magia del lugar elegido: “Es un lugar que tiene mucha historia, un paisaje y un ambiente muy particular para armar un viñedito”.
El proyecto comenzó en 2022 con cien plantas, pero las primeras pruebas no fueron fáciles. “Tuvimos dos contingencias climáticas, seca y dos heladas terribles… y casi que perdimos todas las plantas. En esto hay que perseverar”, cuenta Hernán. Hoy, ya cuentan con unas 400 plantas y planean llegar a 600, lo que les permitiría producir cerca de mil botellas anuales. “Perseverancia, trabajo, estudios y por supuesto ensayos, errores, aprendizajes”, resume.
La iniciativa, aseguran, no tiene por ahora un fin comercial. Se trata de un proyecto comunitario y afectivo. “Todo surge a partir de un grupo de amigos… el fin de todo esto no es un fin comercial”, explica Hernán. Gustavo completa el sentido profundo del emprendimiento: “La experiencia de hacer vino conecta con tantas variantes del mundo de lo sensible… es de algún modo gratificante y una manera de conectar con la naturaleza y con mucha gente a la que uno quiere de verdad”.
Entre historia, naturaleza y paciencia, El Pantanillo avanza paso a paso hacia sus primeras botellas propias. Un viñedo que, como sus creadores, crece con raíces firmes y sueños largos.
PROGRAMA
LA VUELTA DEL PERRO
Marcelo Arbillaga - Vanesa Picatto
COLUMNA
ESTÁN TODOS INVITADOS
Natalia Rerineri