Fundación Monte Alegre: diez años de trabajo para recuperar el bosque nativo
- 01/12/2025 12:08 hs
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La Fundación Monte Alegre, liderada por Verónica Chopitea, avanza desde 2014 con un proyecto de restauración y revalorización ecológica y social del bosque de espinal en Córdoba. Con escuelas, voluntarios y especialistas, la iniciativa busca recuperar parches de monte nativo y promover conciencia ambiental en la región.
Verónica Chopitea
En diálogo con el programa DE UNA, Verónica Chopitea explicó el origen del proyecto que hoy se convirtió en Fundación Monte Alegre. “Tenemos un campo cerca de Las Acequias de bosque de espinal, el monte nativo que está en nuestra región. Mis padres dejaron ese parche hace muchos años y luego se degradó”, relató.
El trabajo de recuperación comenzó hace una década junto a la universidad y un equipo de biólogos. “Empezamos lo que se llama el trabajo de restauración: quitar los árboles que se anidan cerca y ahogan a los nativos para que vuelvan a tener luz y se recuperen”, señaló. Ese proceso despertó algo más: “Nos dimos cuenta de que teníamos muchas ganas de compartir este proyecto con la comunidad”.
La fundación recibe entre cuatro y seis escuelas por año. Chopitea destacó que “es muy interesante ver la reacción de los niños, porque cuando comprenden que volver al paisaje natural tiene un sentido, se emocionan”. Incluso, contó que muchos grupos han elaborado “poesías y cuentos” inspirados en la experiencia.
El trabajo comunitario se amplió con voluntariados y actividades mensuales. “Nuestro objetivo es que lo que empezamos a hacer en nuestra casa se replique, que se venga a ver, que se haga en otros campos, que se hagan plantaciones. Si vamos a poner árboles, poner nativas tiene un sentido”, subrayó.
La fundación también expande su presencia en eventos ambientales: “Vamos a participar en la bioferia en Río Cuarto en un par de semanas”, adelantó. Para quienes quieran sumarse, indicó que pueden contactarse a través del Instagram Fundación Monte Alegre o por correo institucional. “Ahí mismo hay un WhatsApp para empezar una interacción”, añadió.
Chopitea destacó que el proyecto nació en 2014 y hoy cuenta con un equipo diverso. “Algunas ya son doctoras en ecología y polinizadores, hay una agrónoma, gente de comunicación. Los estudiantes hacen prácticas y estudian; es muy activo”, afirmó.
Antes de despedirse, expresó su gratitud y su compromiso: “Encantada de poder avisarles para que podamos difundir a través de ustedes”. El desafío, asegura, sigue siendo sensibilizar sobre el valor del espinal: pequeños parches que sostienen biodiversidad y memoria ambiental.